Consejos para que los niños se coman la verdura y el pescado

Con merluza y unas pocas verduras se puede elaborar un caldo delicioso en apenas media hora.
Con merluza y unas pocas verduras se puede elaborar un caldo delicioso. 
GTRES

Las verduras y el pescado son ingredientes básicos de la dieta mediterránea y muy beneficiosos para el desarrollo y el funcionamiento del organismo, con un importante aporte de minerales, vitaminas y grasas esenciales para cuidar nuestra salud. Por eso deben formar parte de los menús infantiles, aunque a menudo no tengan una buena acogida entre los más pequeños de la casa.

Es bastante común que los niños pongan pegas a un plato de acelgas con patata o a la merluza a la plancha, pero hay un sinfín de opciones y combinaciones para comer verdura y pescado, de manera que hay que seguir probando hasta dar con aquella propuesta culinaria con la que se les hará la boca agua.

A continuación, os mostramos algunos trucos y consejos para ayudar a que la ingesta de estos alimentos resulte más atractiva al público menudo:

  • Echarle imaginación a los pures: pueden ser entrantes deliciosos y muy reconfortantes para este otoño, solo se necesita una buena combinación de ingredientes y un toque de sabor, que convertirá una aburrida crema de verduras en un apetitoso plato. Además, su elaboración es tan sencilla, que los niños pueden echarnos una mano en la cocina, lo que aumentará su interés por el resultado final.
  • Prepara una comida o cena japonesa: el sushi es una interesante alternativa a las recetas de pescado tradicionales. No despide olores, no tiene espinas y, además, va acompañado de arroz y de salsa de soja. Si además, preparamos unas gyozas, unos udon con verduras y no nos olvidamos de los palillos, la velada puede ser, además de saludable, muy divertida.
  • ¿Dibujamos una cara sonriente con verduras?: al más puro estilo Arcimboldo, podemos sorprender con un divertido emplatado, en el que las flores del repollo sean los ojos, la zanahoria la nariz, unas judías verdes. los pendientes y la sonrisa, un gajo de tomate... las posibilidades son muchas y si son los propios niños los que colaboran con la idea, mucho mejor. Es importante alternar las hortalizas y verduras con otros ingredientes que les gusten a ellos: patatas, huevos, arroz, pasta... creando así un completo plato.
  • Elige bien el pescado y su cocinado: es probable que unos boquerones fritos no sean del gusto de los más pequeños de la casa, pero hay que seguir probando con la amplísima oferta que existe en el mercado. El cazón, por ejemplo, se caracteriza por su suave sabor, por eso es habitual cortarlo en trozos pequeños y regarlos con una buena salsa de tomate. El emperador o pez espada también se aleja del sabor típico del pescado, y con un majado de aceite, ajo y perejil es muy probable que haya quien se olvide de que está delante de un pez. Por último, una trucha enharinada a la plancha, con una buena loncha de jamón serrano entre sus lomos también puede ayudar a que el plato sea bien recibido.
  • Échale verduras a su plato favorito: ya sea una pizza, unos macarrones, canelones, garbanzos o arroz... todo es susceptible de ir acompañado o relleno de verduras. Cortadas en tiras, picaditas para que no se noten o en trozos más grandes eligiendo las que menos disgusten, es posible elaborar un plato al gusto de toda la familia. La opción de batir la guarnición de verdura y convertirla en una nutritiva salsa funciona siempre.
  • Croquetas y bolitas, infalibles: los aperitivos de pescado en forma de rebozado o empanado son la opción fácil de acercarse al pescado. Los de merluza o bacalao son los que más triunfan en este tipo de entrantes y siguen siendo una buena fuente de nutrientes.

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