Las claves del caso Alcàsser: de la desaparición de las niñas hace 28 años al hallazgo de nuevos restos

Monolito en memoria de Miriam, Toñi y Desireé, las tres niñas asesinadas de Alcàsser, en el cementerio de la localidad valenciana.
Monolito en memoria de Miriam, Toñi y Desireé, las tres niñas asesinadas de Alcàsser, en el cementerio de la localidad valenciana.
EFE

El caso del crimen de Alcàsser ha vuelto a la actualidad este lunes, 28 años después del crimen y solo meses después de que la jueza decidiera reactivar el caso para tomar nuevas declaraciones. Repasamos aquí las principales claves del caso.

¿Cómo fue el suceso?

El conocido como crimen de las niñas de Alcàsser fue un brutal asesinato de tres adolescentes de la localidad que mantuvo en vilo a todo el país durante más de dos meses. Las víctimas fueron vistas por última vez el 13 de noviembre de 1992, cuando se dirigían desde Alcàsser, donde residían, a la discoteca Coolor de la localidad vecina Picassent, a donde nunca llegaron.

Su desaparición dio paso a una intensa búsqueda que concluyó el 27 de enero de 1993 cuando dos apicultores hallaron los cadáveres semienterrados de las adolescentes en un paraje de difícil acceso conocido como La Romana, cerca de la presa de Tous. Las autopsias confirmaron que Miriam, Toñi y Desirée de 14 y 15 años, fueron torturadas y violadas antes de morir de un disparo.

Los acusados

Un día después del hallazgo de los cuerpos fueron detenidos varios sospechosos, entre ellos Miguel Ricart, que en su primera declaración ante la Guardia Civil admitió su participación en los crímenes, y Enrique Anglés, puesto en libertad el 30 de enero.

Un tercer sospechoso, Antonio Anglés -hermano de Enrique-, que se encontraba fugado de Picassent tras aprovechar un permiso penitenciario, se dio a la fuga, aunque su participación en los crímenes fue probada al descubrirse unos papeles rotos junto al lugar donde estaban enterrados los cuerpos.

Un único condenado

El 12 de mayo de 1997 comenzó el juicio contra el único encausado, Miguel Ricart, quien tras 49 vistas y la comparecencia de un centenar de testigos fue condenado el 5 de septiembre a 170 años de prisión como autor de tres delitos de asesinato y cuatro continuados de violación en concurso con tres delitos de rapto.

El tribunal consideró que aunque Antonio Anglés fue el autor material de los crímenes, Ricart estuvo presente y no hizo nada por evitarlos. Además, se le encontró culpable de cuatro delitos de violación, por atacar sexualmente a una de las niñas y sujetar a las víctimas mientras otra persona, supuestamente Anglés, las forzaba.

El principal sospechoso, desaparecido

Desde que desapareció de Picassent, se desconoce el paradero de Antonio Anglés, y aunque se especuló con que podía haber muerto ahogado en aguas de la costa de Irlanda, su búsqueda ha continuado, sin éxito, por distintos países de Latinoamérica y Europa.

El pasado mes de febrero, 27 años después del crimen, la jueza de Alzira reactivó el caso para tomar declaración al capitán del barco en el que huyó el presunto asesino desde Portugal. 

El entonces juez de la causa, José Miguel Bort, ya tomó declaración al capitán el año en el que se produjeron los hechos, pero no consideró que sus explicaciones pudieran esclarecer qué pasó. No obstante, la Policía envió al Juzgado de Instrucción número 6 de Alzira un informe en el que declaraba que Anglés podría haber recibido ayuda para huir del barco atracado en Dublín (Irlanda), donde lo habían detenido y encerrado con llave en un camarote vacío del que consiguió escapar en un bote salvavidas.

La magistrada que ahora lleva el caso, al recibir esta información, decidió retomar el caso y tomar declaración al ya jubilado Kenneth Farquharson Stevens, el capitán del 'City of Plymouth', para tratar de averiguar el paradero del fugitivo acusado de asesinar a tres adolescentes hace ya casi tres décadas.

Su hermano Roberto Anglés negó la versión del capitán del barco y aseguró haber presenciado la muerte de su hermano al ser disparado por la Guardia Civil.

El inicio de la 'telebasura'

La repercusión mediática del triple crimen fue tal que, a las pocas horas de haberse encontrado los cuerpos, programas de emisión nacional trasladaron sus platós a Alcàsser y entrevistaron a los padres, familiares y amigos de las niñas. El tratamiento del suceso fue considerado como el inicio de los programas de telebasura por el seguimiento mediático del dolor de sus familias y la investigación forense y policial.

Hallados restos

El año pasado fueron hallados unos huesos en la zona donde fueron asesinadas las niñas de Alcàsser, unas falanges humanas que se ha comprobado que pertenecen a Miriam, una de las víctimas. Estos cuatro trozos de falanges fueron localizados por un vecino de la localidad valenciana de Piles. Al parecer, la reciente emisión en Netflix de un documental sobre el caso Alcàsser había despertado la curiosidad y decidió visitar el sitio donde fueron asesinadas. 

Tras el descubrimiento de los huesos, este vecino los trasladó al cuartel de la Guardia Civil, que inició las diligencias para conocer su origen. Posteriormente, y con retraso debido a la pandemia, el Departamento de Barcelona del Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses confirmó que los restos pertenecían a Miriam, una de las tres niñas.

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