La Sagrada Familia reprocha al Govern que diga que "no sabía nada" de la ceremonia de 600 personas del sábado

La ceremonia de beatificación de Joan Roig Diggle en la Sagrada Familia, este sábado 7 de noviembre de 2020.
La ceremonia de beatificación de Joan Roig Diggle en la Sagrada Familia.
G. SIMÓN - ARQUEBISBAT DE BARCELONA

El presidente delegado de la Junta Constructora de la Sagrada Familia, Esteve Camps, ha reprochado que miembros del Govern digan que "no sabían nada" de la ceremonia de este sábado en la Sagrada Familia de Barcelona, a la que asistieron 600 personas, cuando había dos representantes de la Generalitat acreditados en el acto.

"Es sorprendente. Yo no los fui a buscar. Estaban en el sitio reservado para autoridades. No comprendo que digan que no sabían nada", ha criticado Camps en declaraciones este lunes en Ràdio 4 y La 2.

Ha negado que fuese un error celebrar este acto y ha subrayado que están "tranquilos" con respecto al expediente que la Generalitat ha dicho que abrirá para comprobar que se cumplieron las medidas por la Covid-19, porque ha asegurado que no hicieron nada fuera de las normas.

Camps ha dicho que entiende perfectamente la polémica con respecto a las medidas en el sector de la cultura y la restauración, ha añadido que se solidariza con ellos, pero ha apuntado que "las circunstancias no son comparativas", porque el templo tiene una altura mínima de 60 metros y hay ventilación.

Sobre la limitación a 100 personas en ceremonias religiosas que el Govern quiere aprobar, Camps ha afirmado que "en una gran mayoría se resuelve el problema", pero ha explicado que el 22 de noviembre hay previsto un acto de nombramiento del nuevo obispo auxiliar, que es un problema, en sus palabras.

Ha explicado que la Generalitat tiene que negociar con el cardenal y establecer de conveniencia las medidas o proponer hacerlo otro día, y Camps se ha mostrado partidario de aplazarlo "en función de las condiciones que ofrezca la Generalitat".

Omella: "Pido perdón si alguien se ha podido ofender"

El Arzobispo de Barcelona, Joan Josep Omella, ha pedido disculpas por si alguien se ha podido ofender por la misa que reunió 600 personas en la Sagrada Familia. "Hemos intentado cumplir las normas que teníamos. Pido perdón si he hecho algo mal pero he intentado hacer las cosas muy bien hechas", ha añadido en una entrevista a 'Ser Cataluña'. 

En este sentido, ha asegurado que se cumplió el aforo del 30% que, según ha dicho, permitía hasta 800 personas. Omella ha rechazado la propuesta del Departamento de Justicia de limitar los actos religiosos a 100 personas porque, según ha dicho, "no es lo mismo una iglesia pequeña que una grande". 

En declaraciones en TV3, se ha mostrado dispuesto a aplazar el próximo gran acto religioso previsto.

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