Pepe Medina es agente de seguros, pero su profesión sentimental es la de cantaor. «Canto desde los 7 años. Por entonces ya escuchaba a mi padre y a mis tíos cantar por todos los palos del flamenco».

Mientras Camarón triunfaba con la Royal Philarmonic Orchestra en Londres, Pepe iniciaba su primera gira por Sudáfrica cantando en un ballet flamenco que era propiedad de un trianero afincado en aquel rincón del globo. Pepe ganó infinidad de premios de cante. Reconocimientos que le dieron fuerza para dedicarse a enseñar y a descubrir nuevos talentos, en el flamenco yen el mundo de la saeta.

Escuela de saetas
Hace 14 años fundó la escuela de la hermandad de la Sagrada Cena. Allí imparte clases de forma altruista a pequeños y a mayores para que no se pierda la forma más arraigada que tiene Sevilla de rezar a sus Cristos y a sus Vírgenes. Los ingresos son destinados a la bolsa de caridad de la hermandad.

Pero es sólo una parte de su docencia artística. Pepe es también, desde hace nueve años, director y monitor del aula de flamenco en Triana que, desde este año, está apoyada por el distrito municipal del barrio.

Con el aula, lo que trato es de avivar la llama del flamenco en mi barrio. Es sorprendente la cantidad de personas que se interesan por el cante

Además de las clases, todo aquel aficionado que lo desee puede comprobar, acudiendo a la Casa de las Columnas, cómo se rescatan los primeros viernes de mes los denominados cantes de Triana, muchos y muy desconocidos.. Su mayor satisfacción es sentirse rodeado de gente que le aprecia y que le agradece lo que hace por ellos.