Jennifer Love Hewitt y Ross McCall
Jennifer Love Hewitt y Ross McCall, en una foto de archivo (KORPA). KORPA

A pocos meses de que se celebrara su boda, la noticia de que Jennifer Love Hewitt había roto su relación con su novio, Ross McCall, sorprendía a principios de enero a propios y extraños.

La pareja llevaba saliendo más de tres años y McCall le había relagalado a la joven, no hace mucho, un anillo de compromiso  que llevaba en su familia más de cien años.

Si él no accedía a sus peticiones, ella ponía mala cara y empezaban a discutir

Ahora, declaraciones de fuentes allegadas a la actriz y a su ex prometido recogidas por Europa Press sostienen que esa relación "no tenía futuro" porque Love Hewitt es "una dependiente y una inmadura" que arrastraba a su novio continuamente a su terreno.

Así lo explicó la encargada del vestuario en la serie Entre fantasmas, Claudia Wick: "Continuamente Jennifer le llamaba (a Ross) y le pedía que fuera a verla al rodaje y él accedía".

Así, en una información de US Magazine, señala que en una ocasión ella cogió su teléfono para decirle a McCall: "¿Vienes conmigo? Tengo frío". Además, en el caso de que no accediera a sus peticiones, ella "ponía mala cara y entonces empezaban a discutir hasta que ella lo llevaba a su terreno", explica la diseñadora, que también recuerda que Love Hewitt continuamente le exigía que le dijera "te amo".

Pero la culpa no sólo la tiene ella. Otro amigo reconoce que a McCall le costaba asimilar que ella "estuviera en otro nivel profesional que él". La joven está actualmente triunfando en televisión en Estados Unidos y al parecer él no llevaba bien que ella fuera la que 'mantuviera la casa', de manera que continuamente se peleaban "por sus inseguridades", explica este amigo.

¿Posible reconciliación?

Pero el amor continúa entre ambos después de más de un año de relación, por ello, el ex novio de la actriz todavía cree que puede llegar a haber una reconciliación. Así, hace unas semanas aseguraba en una entrevista que ella aún llevaba puesto el anillo de compromiso.

Mientras, la actriz, de 29 años, lo está pasando muy mal tras su ruptura. Prosigue su trabajo como actriz principal y productora de la serie Entre fantasmas pero sus compañeros han comentado que se le ve triste y callada.