La de Barack Obama ha sido la primera toma de posesión de un presidente de EE UU que cubría el fotógrafo David Bergman, pero con una única instantánea del momento del juramento ha conseguido hacerse famoso. Claro que la foto es especial, pues muestra todos los detalles del histórico momento vivido el pasado día 20 ante el Capitolio en una imagen de 1474 megapíxeles.


"Esta tenía que ser la más grande" afirma el fotógrafo
"Antes del martes yo había tomado fotos de cinco presidentes y cubierto grandes eventos como los Juegos Olímpicos, la Super Bowl o conciertos como Live 8, pero esta tenía que ser la más grande", explica el fotógrafo en su blog.

Para lograrlo, utilizó la tecnología de Gigapan,  que permite tomar varias fotografías de alta calidad y unirlas luego, obteniendo como resultado una imagen enorme. Para procesar esta imagen, el software tuvo que trabajar durante seis horas y media.

La fotografía final de la toma de posesión está compuesta de 220 instantáneas diferentes capturadas con una cámara canon. Mide 59,783 X 24,658 píxeles, lo que equivale a 1.474 megapixels. El peso del archivo supera los dos gigabytes.