La presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, al fin ha abierto la boca para hablar de la presunta trama de espionaje orquestada desde dentro de su Gobierno a políticos de la región. Y lo ha hecho este jueves para decir que pone "la mano en el fuego" por todos sus consejeros, aunque a continuación ha asegurado que si se demuestra que alguno está implicado, será expulsado.

Si se confirma que "alguna persona en la Comunidad ha participado en espionajes, seguimientos o lo que sea, desde luego, inmediatamente será, al nivel que tenga, expulsado", afirmó la presidenta, al tiempo que señaló que ella era la "la principal perjudicada" por este asunto.

Mi Gobierno nada tiene que ver con estas imputaciones gravísimas

Aguirre ha subrayado que el Gobierno que preside "nada tiene que ver con estas
imputaciones gravísimas y es el primero que quiere que se esclarezcan".

"Aquí no hay montada ninguna estructura de espionaje ni nada que se le parezca y quién diga lo contrario tendrá que probarlo y, si no lo acredita, tendrá que rectificar".

La jefa del Ejecutivo madrileño emplazó a todas aquellas instituciones o personas que tengan cualquier tipo de información sobre la trama a que lo pongan en conocimiento de la Justicia y amenazó con llevar a los tribunales a aquellos que sigan acusando sin pruebas al Gobierno regional de estar detrás de la red.

Rajoy ordena una investigación

Poco antes de las palabras de Aguirre, la dirección nacional del PP hacía público un comunicado en el que advierte que de confirmarse los casos de presunto espionaje en la Comunidad Madrid, exigirá responsabilidades judiciales y políticas.

Asimismo, Francisco Granados, consejero de Presidencia, Justicia e Interior del Gobierno, ha negado la existencia de cualquier trama y lo ha calificado de "gran mentira". Por el momento, la Fiscalía le ha citado a declarar y podría ser imputado.