Otra privación en Barcelona por la Covid: El Ayuntamiento deja a los ciudadanos sin pesebre que criticar

El pesebre de la plaza Sant Jaume.
El pesebre de la plaza Sant Jaume de 2018.
EUROPA PRESS - Archivo

Ni el gusto de poder criticar el habitualmente polémico pesebre municipal de la plaza Sant Jaume tendrán este año los barceloneses. Anulado. Una privación más por la pandemia de la Covid-19.

Lo ha anunciado este martes el teniente de alcalde de Cultura, Joan Subirats, y la justificación vuelve a ser evitar "aglomeraciones", ante una iniciativa que genera "expectación".

No es para menos la expectativa, pues el Consistorio parece apuntarse todas las Navidades al 'postureo' con este Belén que acostumbra a dejar impactados a muchos ciudadanos, a algunos para bien y a una gran cantidad para mal, con propuestas cercanas al arte contemporáneo. Eso sí, el entretenimiento lo garantiza, porque da que hablar.

El del año pasado fue el pesebre "trastero", como así lo describieron varios barceloneses. Y es que la escenógrafa Paula Bosch ideó una serie de edificios hechos con cajas que querían recordar el momento en que se rescataban del altillo los adornos navideños en casa de los padres.

Pesebre con cajas de 2019
 Europa Press

Peores críticas tuvo el de 2018: una gran mesa con 12 sillas obra de Sebastià Brosa que quería homenajear a las comilonas de las fiestas. Nada de figuras. El niño Jesús, por ejemplo, era un babero con una corona encima.

El PP y Ciudadanos llegaron a afirmar que la obra era una falta de respeto a los valores cristianos y que demostraba que a la alcaldesa Ada Colau no le gusta la Navidad.

¿Y el de 2017? Ese año dio la sensación de que se fue a ahorrar, porque el Belén consistió en llenar la plaza Sant Jaume de palos de madera de unos cinco metros de altura coronadas con figuras de color blanco que parecían recortes de papel. ¿La gracia? Se movían con el aire.

Un año antes, en 2016, el pesebre se puso literario, pues representaba las nueve estrofas del poema ‘Lo sabe todo el mundo y es profecía’, de Josep Vicenç Foix. Cada una estaba simbolizada con figuras dentro de bolas gigantes transparentes, que a su vez querían recordar las tradicionales bolas 'mágicas' en las que nieva dentro al agitarlas.

Pesebre de Barcelona ubicado en la plaça Sant Jaume y que está siendo montado por los operarios municipales.
Pesebre de Barcelona ubicado en la plaça Sant Jaume. 
JOAN TRULLOLS

"Lo encontramos estrafalario, raro", afirmaron entonces a 20minutos Marisol García y Rafael de Cózar, dos jubilados de 69 y 84 años, mientras que Eduard Maestre, un joven comercial, dijo: "Para mi gusto, el pesebre de la ciudad cada año es peor".

Este 2020 nada de nada. Todos a callar porque no habrá Belén. O no: todos a criticar que no lo haya. Ya se verá.

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