Castilla y León se declara en "riesgo extremo" y pide confinamiento en casa a sus habitantes si no mejora

En Pamplona están demasiado cerca de alcanzar los criterios para nuevas restricciones. Con más de 700 casos por cada cien mil habitantes y un 11 por ciento de test positivos, solo les salva la situación en las UCIS que se mantiene en el 25 por ciento. Aunque el gobierno navarro va a pedir más requisitos para no tener que llegar al confinamiento como, por ejemplo, que se tenga en cuenta la tasa de ocupación de las camas hospitalarias en general. Las sirenas también se activan en Castilla y León. Valladolid supera el límite de positivos por PCR (14 por ciento), se acerca a los 500 afectados por cada cien mil habitantes y a una preocupante ocupación hospitalaria (28 por ciento de camas UCI ocupadas). Un panorama que, prácticamente, se repite en León y Salamanca. Y en Cataluña las cifras señalan a Girona. Por el momento contienen el ritmo de contagios y la presión en las UCIS pero no deja de ser otra ciudad situada a las puertas de los criterios de Sanidad.
Castilla y León pide poder confinar hogares si no hay mejoría en dos semanas.

La curva de contagios y decesos sube cada día en Castilla y León, con 1.905 positivos y 26 muertes en las últimas 24 horas, 728 contagios más que ayer, que mantienen a la Comunidad en "riesgo extremo", según el vicepresidente y portavoz de la Junta, Francisco Igea, con 700,5 casos por 100.000 habitantes en 14 días y el cierre perimetral desde mañana.

La Junta de Castilla y León ha pedido al Gobierno central que habilite en los próximos días las herramientas legales necesarias para que las autonomías puedan llegar al confinamiento domiciliario de los ciudadanos si los datos epidemiológicos del coronavirus no mejoran en las próximas dos semanas, aunque sin ser "tan estricto como en marzo".

La consejera de Sanidad, Verónica Casado, ha explicado en la rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno que fue el comité de expertos de Castilla y León el que les pidió valorar la posibilidad de aplicar un "confinamiento domiciliario programado" si no hay una mejoría en la tendencia de la pandemia, que coloca actualmente a esta Comunidad en "riesgo extremo".

El vicepresidente y portavoz de la Junta de Castilla y León, Francisco Igea, también presente en la rueda de prensa, ha comparado estos confinamientos domiciliarios con los que se van a aplicar en Francia o Alemania, con carácter "progresivo", preservando actividades esenciales como la educación y con un "orden lógico" para el cierre de determinados sectores.

La idea es que, tanto desde el punto de vista temporal con una previsión inicial de dos semanas de duración, como de la intensidad del confinamiento domiciliario, sea el de "menor impacto posible", pero dentro de unos parámetros de eficacia para la contención del virus.

La Junta tomará "las medidas que tenga que tomar"

Aunque es consciente de los límites competenciales y por ello piden al Gobierno la modificación normativa, Igea ha avisado al Ejecutivo de que la Junta tomará "las medidas que tenga que tomar" para frenar los contagios y evitar el colapso hospitalario. "No sería tan estricto como en marzo", ha apostillado la consejera, quien ha explicado que este tipo de medidas están siendo abordadas por la Dirección General de Salud Pública, con la vista puesta en la evolución de la incidencia acumulada del virus, actualmente en ascenso sostenido, y también en la situación de los hospitales, donde los ingresos en planta y en las UCI aumentan en las últimas semanas.

Sin embargo, ambos dirigentes del Ejecutivo autonómico han remarcado que se trata de anticiparse a la necesidad de tomar esta medida, sin que por el momento esté tomada, a la espera de evaluar la próxima semana -con algo más de una semana de margen de aplicación- el efecto que ha tenido la instauración del toque de queda entre las diez de la noche y las seis de la madrugada.

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