Iglesias, sobre el discurso moderado del PP: "Ha durado menos que la mili de Santiago Abascal"

El vicepresidente segundo del Gobierno, Pablo Iglesias.
El vicepresidente segundo del Gobierno, Pablo Iglesias.
EFE
El vicepresidente segundo del Gobierno, Pablo Iglesias.
EFE

El Gobierno cree que el viraje emprendido la semana pasada por el presente del PP, Pablo Casado, para distanciarse de Vox no es más que una ficción. Y así lo aseguró este miércoles el vicepresidente segundo, Pablo Iglesias, en la sesión de control en el Congreso, en la que afirmó que "el discurso moderado" del PP "ha durado menos que la mili de Santiago Abascal" y espetó a los populares que "aunque los aliados de Vox se vistan de seda, aliados de Vox se quedan".

Iglesias mantuvo su habitual rifirrafe con el número dos del PP, Teodoro García Egea, que le acusó de ser un "privilegiado", lo comparó con un "zar ruso" y denunció que al Gobierno y, en particular, al vicepresidente "no le importa la gente" porque vive aislado en su "privilegio". "Quieren ustedes hacerle el control a la oposición", y "si usted fuera yo, hoy pediría mi dimisión", denunció García Egea ante la mirada de Iglesias.

Esas duras palabras, y la acusación de autoritarismo que el PP volvió a hacer al Gobierno, llevaron a Iglesias a asegurar que los populares siguen "encerrados" porque dependen de Vox para gobernar o para tener oportunidades de llegar a Moncloa. "Vox les está devorando", y "su última intervención revela que ustedes siguen compitiendo" con la extrema derecha, "no solo en estilo o en decir la mayor barbaridad o en utilizar el tono menos educado", sino también "estructuralmente", porque allí donde el PP gobierna lo hace de la mano de "estos señores", apuntó Iglesias.

Minutos más tarde, el vicepresidente segundo abundaba en la misma tesis, esta vez a preguntas de la portavoz adjunta de Vox, Macarena Olona, que cuestionó el manifiesto firmado por PSOE, Unidas Podemos y varios de sus aliados hace unos días pidiendo que el Congreso sancione a Vox por sus faltas de "respeto". "El manifiesto en defensa de la democracia es un cordón sanitario frente a la ultraderecha", confirmó Iglesias. Y si "PP y Cs tienen problemas con ese manifiesto" es porque, "a diferencia de las tradiciones conservadora y liberal" europeas, "están obligados a gobernar con la ultraderecha".

"Esta tensión que se percibe entre ustedes revela una oportunidad enormemente interesante para los demócratas de este país diverso del que a ustedes les sobra casi la mitad", insistió Iglesias, que planteó la necesidad de "afrontar una nueva transición que haga un país mejor".

Mostrar comentarios

Códigos Descuento