Vox asalta el electorado del PP mientras Sánchez pide a Casado que "no juegue con fuego" y vote 'no'

  • Santiago Abascal trata de erigirse como el líder de la oposición y apela a la defensa de la "ley y el orden", la familia y la exaltación nacionalista de España.
  • El líder de Vox insiste en que el Gobierno de Pedro Sánchez es peor que los de la dictadura de Francisco Franco.
  • Sánchez se dirige al PP para pedir que aísle a Vox: "Se volverá contra todos y contra usted, el primero".
Santiago Abascal interviene durante la moción ante la mirada de Pablo Casado.
Santiago Abascal interviene durante la moción ante la mirada de Pablo Casado.
EFE

La moción de censura de Vox, que comenzó a debatirse este miércoles en el Congreso y que se votará el jueves, estaba nominalmente dirigida contra el Gobierno que preside Pedro Sánchez. Pero su candidato, Santiago Abascal, perfectamente consciente de que la iniciativa está abocada a fracasar, la intentó aprovechar para lanzar un torpedo directo a la línea de flotación del PP. Abascal solo mencionó contadas veces a los populares en sus intervenciones. Pero trató de erigirse en líder de la oposición y único parapeto contra la "ruina" de un Gobierno en el que personificó la anti-España.

Ya antes de comenzar el debate, era un análisis ampliamente compartido que la moción era un instrumento de Vox para tensionar al PP. Pero las intervenciones de Abascal ayer dejaron claro que la ultraderecha va en serio en su intento de disputarle a los populares la hegemonía del bloque conservador. El líder de Vox lo hizo sin grandes novedades en su discurso, pero aprovechando su protagonismo para apelar a un imaginario que el PP había explotado hasta hace unos años casi sin rival: la defensa de la "ley y el orden", la exaltación nacionalista del concepto de España y la monarquía, la unidad de la patria, la defensa de la familia tradicional o la lucha contra una ETA disuelta en 2018.

Abascal afirmó que su moción de censura tiene como objetivo "detener el proceso de destrucción de España" iniciado por la "mafia del narcosocialismo" con la que identificó al Gobierno. Un Ejecutivo, dijo, con una "ideología totalitaria y sectaria", que promueve "menos ley y orden y más golpismo y violencia política", blando contra el "virus chino", sin "moral" a la hora de "contar a nuestros muertos" y que se apoya en "los separatistas" que odian España y los "testaferros" de una ETA a la que, aseguró Abascal, se ha dado carta de naturaleza a través de EH Bildu.

De hecho, en su intercambio dialéctico con los abertzale, y en uno de los principales golpes de efecto de la sesión, el candidato leyó los nombres de las más de 800 víctimas de ETA. Y deslizó, en referencia a EHBildu, que quizá alguno de sus diputados formaba parte de las personas que señalaban a quienes después eran asesinados.

Sánchez, peor que Franco

Para el candidato de Vox, el Gobierno actual representa "menos España y más miseria". Y esa identificación de la izquierda con la anti-España no fue la única reminiscencia franquista del discurso de Abascal, que defendió la desaparición del Estado de las autonomías y volvió a insistir en que el Gobierno de Pedro Sánchez es "el peor en 80 años". Es decir, incluyendo los de la dictadura de Francisco Franco, donde se encarcelaba y torturaba a opositores, los partidos políticos estaban prohibidos o los medios de comunicación y las manifestaciones artísticas estaban vigiladas por la censura. "Y quizá me quede cortó", reiteró.

"Son ustedes un frente popular socialcomunista en alianza con separatistas y terroristas", definió igualmente Abascal a un Ejecutivo que, dijo, tiene como socios a quienes "provocaron la Guerra [Civil] y, además, la perdieron" y que actúa "contra el rey y la monarquía, a la que tienen el mismo respeto que a la soberanía: ninguno". 

El líder de Vox cargó incluso contra la vestimenta del Gobierno, refiriéndose a los ministros de Unidas Podemos. "Se ponen sus mejores galas para una fiesta del cine y acuden aquí o a la Zarzuela vestidos algo peor de como exige la etiqueta de los botellones de la facultad, de cualquier manera, con esas ínfulas de señoritos que se piensan que por tener poder o dinero pueden faltar al respeto a las más elementales fórmulas de convivencia", espetó.

Vox sazonó las posiciones más tradicionales de la extrema derecha española con algunos añadidos retóricos muy típicos de partidos europeos similares y también del trumpismo. En las intervenciones de Abascal no faltaron las críticas a China y al "globalismo", así como la defensa de la "soberanía" frente a la UE, supuesta punta de lanza de la "mafia internacional" a la que representa Sánchez. "De esta crisis no nos va a rescatar Bruselas, sino Móstoles", señaló el candidato en referencia al levantamiento del 2 de mayo de 1808. E incluso sacó a colación el nombre del magnate George Soros, una figura central en cientos de teorías de la conspiración difundidas por la ultraderecha mundial.

Sánchez ruega a Casado que no ceda ante Vox

Ante ese despliegue de críticas y la agresividad retórica mostrada por Abascal, la respuesta de Sánchez fue pedir al líder del PP, PabloCasado, que no "juegue con fuego" y vote "no" a la moción, pocos minutos después de que el propio candidato apelara a que los diputados populares se "caigan del caballo" y le apoyen. "Le pido que no le regale un éxito a la ultraderecha, que se volverá contra todos y contra usted, el primero", planteó Sánchez a Casado, al que señaló que "no es el beneficario, sino el blanco" de la moción deVox.

El presidente del Gobierno también confrontó frontalmente contra Abascal, a quien acusó de "antipatriota" y de odiar "España tal y como es" y preferir la de "Torquemada". Y su estrategia giró en torno a la idea de que su Gobierno y él mismo son la única alternativa, el único escudo posible contra "la foto de Colón", el "gran triunfo político" de Vox.

Todos los partidos que ayer salieron a replicar a Vox anunciaron su voto en contra, aunque con matices. ERC aseguró que Vox es "el partido del cuarto cubata" y denunció que "antes las mociones las hacía con tricornio", en palabras de Gabriel Rufián, mientras EH Bildu cargo contra el "fascismo" de Abascal. El PNV, por su parte, solo utilizó minuto y medio de su tiempo para negarse a dar "propaganda" a la “patochada” de Vox. Y Cs, aunque mantuvo un tono mucho más suave con Abascal, aseguró que no lo quiere como presidente porque en su proyecto de país únicamente cabe quien piense como Vox.

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