Lois Patiño: "La experiencia del confinamiento ha sido tan fuerte que las películas se van a ver teñidas de ese prisma"

Que un director gallego de la talla de Lois Patiño (Vigo, 1983) estrene en Galicia su último trabajo de la mano de un festival de cine no hubiera sido nada excepcional hasta hace poco. Pero sí lo es para 'Lúa Vermella', que recala estos días en el Curtocircuíto de Santiago tras un periplo de varios meses afectados por la pandemia de la covid-19, retrasos en la distribución e incertidumbre para un trabajo teñido en buena parte de introspección y reflexión, y que nace del lado más místico y de raíz de la propia esencia gallega.
Lois Patiño, durante el rodaje de Lúa Vermella.
Lois Patiño, durante el rodaje de Lúa Vermella.
TONO ARIAS

Y es que la evolución de la pandemia tuvo un efecto directo en 'Lúa Vermella', que acudió al Festival de Berlin en el mes de febrero con intención de estrenarla en Galicia en marzo, "pero hubo que posponerlo", admite el director, en una entrevista a Europa Press en la que también ha reflexionado sobre los efectos que este periodo y las experiencias asociadas tendrán, no solo en la sociedad, si no en el cine y la creación de los próximos años.

"La experiencia de la pandemia ha sido tan fuerte para todos, el confinamiento, que todas las películas se van a ver teñidas de este nuevo prisma", sostiene Lois Patiño, que cree que los sentimientos derivados de este periodo "fortalecen" elementos como "la soledad y el ensimismamiento".

'Lúa Vermella', plagada de personajes estáticos con los que se aborda la introspección, la fuerza del paisaje y "la naturaleza maleable del tiempo", es una película que "ya respeta la distancia social", bromea su director, que incide en su carácter "abierto" a que el propio espectador "complete" el discurso. "En ese hueco que se le deja al espectador, esta experiencia será lo que sirva para completar trabajos como este", reflexiona.

LLEGADA A GALICIA

'Lúa Vermella' llega a Galicia siete meses después de lo inicialmente previsto, y lo hace en el marco del festival Curtocircuíto de Santiago, algo que el director agradece. "Los festivales en Galicia son el ecosistema fundamental para el cine", reconoce Lois Patiño, para quien el Novo Cimena Galego "no sería posible sin estos puntos de encuentro". "Poder estar aquí es una satisfacción y una alegría", señala.

Del mismo modo, y teniendo en cuenta la situación actual post-covid, Lois Patiño incide en la capacidad de estas citas para "reinventarse constantemente" y "adaptarse a las circunstancias" presentes. En concreto, con 'Lúa Vermella' y Curtocircuíto, haciendo dos pases con aforo reducido y llevando el festival al terreno online. "En estos momentos toca hibridar, hacer hibridaciones entre lo online y lo presencial, para poder seguir y llegar a las personas", destaca.

LA NATURALEZA DEL TIEMPO

Las películas de Lois Patiño "normalmente parten de la voluntad de explorar nuevos lenguajes cinematográficos", lo que en 'Costa da Morte', su primer largo, era "la inmensidad" y "la distancia", en 'Lúa Vermella' es "la naturaleza maleable del tiempo", de "un tiempo que transcurre" pero "está paralizado para la figura humana".

Patiño pone el foco en la dicotomía entre "tiempo exterior e interior" a través de la "introspección" de las figuras humanas -los propios habitantes de los escenarios en los que fue rodada-, que están "ensimismadas" e inmóviles, en "el tiempo de la conciencia". Es, en palabras de su director, "una película que transcurre en un limbo entre la vida y la muerte".

Precisamente la muerte, con sus ritos asociados y el proceso de duelo, también están presentes en este trabajo, que describe el duelo de todo un pueblo por la desaparición de un vecino en el mar. El "alma en pena" por duplicado -el propio muerto que no puede descansar y los vecinos anclados en el duelo- se enlaza así con los elementos míticos de la cultura gallega ligados a lo sobrenatural y a lo fantasmagórico.

Fue la historia real del Rubio de Camelle, un buceador que rescató más de 40 cadáveres del fondo del mar, la que llevó de nuevo a Lois Patiño a la Costa da Morte, aunque su intención inicial había sido la de "trabajar en otra zona". "Me pareció que su historia cerraba tan bien con el proceso de duelo... que nos hizo volver a la Costa da Morte", reconoce el director.

De forma paralela, desarrolló una labor de documentación y "trabajo de campo" en relación a las leyendas mitológicas gallegas asociadas a la muerte, como la Santa Compaña o las brujas. "Entrevistamos en Camariñas a unas 40 personas, para saber como de vivas siguen estas creencias hoy en día, y constatamos que al menos siete personas habían visto fantasmas o a la Santa Compaña, y que a muchas les habían quitado el 'aire de morto'", recuerda el director.

Y es que la vinculación de Lois Patiño con la Costa da Morte, un paisaje del que se confiesa enamorado, tuvo en sí mismo un origen místico. "La primera vez que fui a la Costa da Morte fui al entierro de Man -el alemán de Camelle-, así que para mi siempre fue un espacio mítico antes que real", ha confesado.

Lois Patiño define la gallega como una "realidad translúcida" en la que lo físico y lo sobrenatural se dan la mano y en la que el ser humano "interviene en el paisaje dotándolo de espiritualidad", a la vez que el paisaje "se va introduciendo en el ser humano". Todo ello, bajo la luz de una 'Lúa Vermella'.

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