Las cuatro razones que esgrime el Gobierno central para imponer el estado de alarma en la Comunidad de Madrid

Dos mujeres, con mascarillas en Madrid.
Dos mujeres, con mascarillas en Madrid.
Jorge Paris

El Gobierno central ha impuesto el estado de alarma en la Comunidad de Madrid para frenar el avance del coronavirus. Aunque el Ejecutivo de Isabel Díaz Ayuso apostaba por confinamientos locales en ciertas zonas sanitarias, el Ministerio de Sanidad quiere restricciones perimetrales que limiten la movilidad en nueve municipios de la región. 

Tras el Consejo de Ministros que ha aprobado la excepcional orden, ha comparecido en rueda de prensa el ministro de Sanidad, Salvador Illa, que ha explicado las razones por las que Pedro Sánchez ha optado por esta vía, que solo se ha aplicado tres veces en la historia de la democracia española. 

Cobertura legal

Illa ha insistido en que las medidas impuestas por el estado de alarma en nueve municipios madrileños con alta incidencia (Alcobendas, Alcorcón, Móstoles, Fuenlabrada, Getafe, Parla, Leganés y Torrejón de Ardoz) son las mismas que entraron en vigor el viernes pasado. Es decir, reducción de aforo y horarios en restauración, academias, instalaciones deportivas, velatorios, etc; así como la imposibilidad de salir del perímetro municipal sin causa justificada (ir a trabajar, al médico, al banco, al colegio, cuidado de mayores, entre otras).

Estas restricciones entraron en vigor la noche del viernes pasado, pero el Tribunal Superior de Justicia de Madrid tumbó este jueves las que limitaban la movilidad al considerar que no tenían la base legal requerida para afectar a derechos fundamentales. 

Y es que estas primeras restricciones  estaban respaldada por una decisión del Consejo Interterritorial de Salud, que fue adoptada sin unanimidad, pues los representantes de la comunidades gobernadas por el PP, con Madrid a la cabeza, votaron en contra. Illa afirmó entonces que tenía informes jurídicos que avalaban la validez de una decisión tomada de esa manera.

 Ahora, tras ser contrariados por la justicia, el Ejecutivo de Sánchez ha optado por declarar el estado de alarma para dar base legal a las órdenes. Es un instrumento previsto por la Constitución que da poderes al Gobierno central para limitar la libertad de movimientos.

"Es solo un instrumento para dar cobertura jurídica a la medidas que acordó la Interterritorial del Sistema Nacional de Salud, que estaban vigentes hasta ayer [jueves]", ha señalado el ministro.

"Madrid no ha hecho nada"

Illa también ha insistido en que el Ejecutivo central no podía quedarse "cruzado de brazos" ante el avance del virus en la región. Y ha dedicado palabras duras a lo que consideran inacción de la presidenta regional en ese sentido.

"La presidenta de la Comunidad de Madrid ha decidido no hacer nada"

"La presidenta de la Comunidad de Madrid ha decidido no hacer nada", ha aseverado el ministro, que más adelante ha agregado: "Podemos cruzarnos de brazos o podemos doblegar al virus". 

Illa ha esgrimido las cifras de contagios de Madrid para señalar que era urgente intervenir, y que en repetidas ocasiones se conminó al Gobierno de Ayuso a adoptar mayores medidas para frenar la escalada. 

"A partir de aquí, la paciencia tiene un límite", ha expresado Illa.

"Hay trasmisión comunitaria"

Sanidad también considera que la situación del coronavirus en la región está descontrolada y que existe trasmisión comunitaria. 

"No solo hay brotes, hay trasmisión comunitaria"

"La Comunidad de Madrid tiene unos niveles de trasmisión muy altos, no solo hay brotes, hay trasmisión comunitaria", ha asegurado el ministro.

Este jueves, el Ministerio de Sanidad comunicó 12.423 positivos en coronavirus y 126 nuevos fallecidos, que elevan la cifra oficial de muertos por la epidemia hasta 32.688. De nuevo, fue la Comunidad de Madrid la que más positivos comunicó al ministerio, con 3.152, seguida por Andalucía (1.996) y Cataluña (1.716), aunque el peso de los contagios de Madrid en el total nacional parece estar perdiendo peso. 

Illa ejemplificó con que varias ciudades europeas con menos incidencia que Madrid (563 casos por cada 100.000 habitantes, aunque la Comunidad maneja cifras menores) habían tomado medidas más severas. 

En París, con una incidencia menor, de 260 casos por cada 100.000 habitantes, "se ha decretado el cierre de bares durante 15 días". En Berlín, con una incidencia de solo 50 casos, "se ha fijado el cierre de establecimientos a las 11 de la noche".

El ministro dijo que, en política, solo un 1% de los temas son indiscutibles. "Y que hay trasmisión comunitaria en Madrid lo es", afirmó.

Puente de la Hispanidad

Finalmente, tanto Illa como el ministro de Interior, Fernando Grande Marlaska, han admitido que la prisa por mantener las restricciones en Madrid obedecía también al próximo puente de la Hispanidad (el lunes próximo es festivo en la mayoría de las comunidades) y se querían evitar los usuales viajes turísticos y de ocio que se dan en estas fechas.  

"Hay que evitar que en este puente el virus se descontrole"

"Hay que evitar que en este puente el virus se descontrole", ha dicho el titular de Sanidad. De hecho, hacia las tres de la tarde ya se registraban kilométricas retenciones en las salidas de la capital, en los momentos previos a que la orden de estado de alarma saliera publicada en el BOE y entrara en vigor. 

"La obligación de este y cualquier gobierno con alma es doblegar el virus y proteger a los madrileños y al resto de los españoles, aunque implique algunos sacrificios", ha señalado Illa.

Este mismo jueves, con las restricciones anuladas por el fallo del TSJM, tanto el alcalde de Madrid, José Luis Martínez Almedia, como Ayuso hicieron un llamado a los madrileños a que evitaran los desplazamientos a otras comunidades durante el puente, sumándose a la petición que ya habían venido haciendo varios líderes regionales. Cáceres incluso ha preparado un dispositivo especial de vigilancia para evitar la llegada de madrileños.

Aunque no todos los dirigentes autonómicos piensan igual. El presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, manifestó abiertamente que estaba "encantado" con la llegada de madrileños a su comunidad durante el puente.

"Parece que van a llegar aquí los bárbaros, los hunos, los vikingos. Van a llegar unos españoles que como nosotros tienen problemas allí, aquí en menor medida, pero no podemos estigmatizar a nadie", indicó.

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