ETA volvió a atentar el último día del año. La banda terrorista hizo explotar una furgoneta bomba con 100 kilos de explosivos ante la sede de la radiotelevisión pública vasca, EITB, poco después de las once de la mañana del día 31 sin causar heridos, según la Ertzaintza.

En el mismo edificio se encuentran las instalaciones de El Mundo, Deia, Antena 3, Onda Cero, Marca o Expansión, así como oficinas de Hacienda. A consecuencia de la detonación estalló gran parte de los cristales del edificio y se incendiaron algunos vehículos cercanos.

El único herido leve del atentado fue un trabajador de una empresa cercana al edificio, un varón de 33 años, que tuvo que ser atendido en un ambulatorio a causa del del zumbido que sentía en un oído.

Cerca del lugar hay una estación de autobuses muy frecuentada

Una hora antes de la explosión un comunicante anónimo había alertado a los bomberos de Bilbao, en nombre de ETA, de que había un coche bomba aparcado en la parte trasera de la sede de EITB en Bilbao, según informó la Ertzaintza.

El propietario de la furgoneta utilizada, una Citroën Jumpi, fue localizado atado a un árbol en un monte perteneciente al municipio vizcaíno de Arrigorriaga, muy cerca de Bilbao. Según parece, los terroristas utilizaron el teléfono móvil de este hombre para hacer la llamada de alerta a los bomberos.

Según la agencia Vascopress, poco antes de robar esta Citroën Jumpy, los etarras lo intentaron con otra furgoneta en la misma zona, en el barrio de Buyagoitia (Arrigorriaga).

Este primer vehículo lo conducía una mujer, que no se detuvo e, incluso, atropelló a uno de los etarras que intentaba obstaculizarle el paso y llegó a encaramarse a la furgoneta.

El dueño de la furgoneta, atado

Según confirmó el Ministerio del Interior, el objetivo de los etarras eran las oficinas de la radiotelevisión vasca, tal y como ya se advertía en la documentación intervenida a Thierry tras su detención durante el pasado mes de mayo.

La explosión rompió todos los cristales del edificio

En las inmediaciones se encuentra radicada la estación de autobuses de largo recorrido que numerosos ciudadanos pretendían utilizar para cubrir sus trayectos, que permaneció cerrada hasta dos horas después del atentado. Del mismo modo, se ha tenido que desalojar a enfermos del hospital de Basurto.

El edificio de la televisión pública vasca y las instalaciones adyacentes fueron desalojadas en previsión de que un coche sospechoso colocado en el lugar pudiera explotar, aunque por la tarde ya se había levantado el cordón policial de la zona para que los vecinos accedieran a sus viviendas. Un hombre que no atendió a los avisos de las autoridades ha sido atendido por los médicos por una afectación leve en los oídos tras la explosión.

Se busca a tres terroristas

Al parecer, tras el atentado, la Ertzaintza comenzó a buscar a tres personas como presuntos autores de la acción terrorista. El juez Fernando Andreu abrió diligencias previas y entre otras cosas solicitó una copia de la llamada anónima que alertó a los bomberos de la colocación del artefacto.

ETA ya intentó atentar en la zona

Se da la circunstancia de que ETA ya intentó atentar en la misma zona durante el pasado año 2003, aunque en aquella ocasión el artefacto fue desactivado a tiempo por las fuerzas de seguridad.

Muchas detenciones y presos etarras, pero también 17 atentados y cuatro muertos

ETA cierra así 2008, uno de los años que más daño les ha producido la lucha antiterrorista, con las detenciones de hasta tres líderes y la desmantelación de un comando activo.

Pese a la presión policial, que ha conseguido detener a un etarra cada dos días durante los últimos dos años, en estos últimos doce meses, ETA ha matado a cuatro personas en 17 atentados. Actualmente hay 670 etarras en prisión.