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Un policía armado custodia un camión lleno de gasolina (fuera de la imagen) (Reuters) Reuters

Según el teniente general y responsable de la Guardia Nacional en el Departamento de Defensa, Steven Blum, un tercio del total de los militares que prestan sus servicios a los estados afectados, se dedicará a garantizar el orden y el cumplimiento de la ley.

En estos momentos, añadió Blum, "estamos preocupados por la ley y el orden, la alimentación y el cuidado sanitario". El Departamento de Defensa aseguró que son suficientes las tropas de la Guardia Nacional que están haciendo frente a la emergencia.

El Mando Norte -que dirige las operaciones conjuntas de las cuatro armas en América del Norte- ha puesto en marcha una operación sin precedentes para el traslado de equipos, personal médico, alimentos y soldados a Luisiana y Misisipi.

Miles de personas se agolpan junto al estadio cubierto
de Nueva Orleans esperando la evacuación (Reuters)

La Marina de Guerra ha despachado desde la base naval de Norfolk (Virginia) cuatro buques, incluido el buque de asalto anfibio Iwo Jima -la mayor nave en ese puerto actualmente- que llevarán suministros médicos, agua, y personal para el socorro de los cientos de miles de damnificados por el huracán.

Emergencia sanitaria

El temor a epidemias y los saqueos se ha extendido en Nueva Orleans, la ciudad más grande golpeada por el huracán "Katrina", que pasará a la historia por causar uno de los peores desastres naturales en Estados Unidos.

Fuentes de los servicios de salud indicaron que, debido a la inundación de alrededor del 80 por ciento de la ciudad y la saturación de alcantarillados, se ha acrecentado el peligro de enfermedades gastrointestinales.

 Los hospitales siguen recibiendo gente deshidratada y a pacientes que llegan para recibir su terapia de diálisis o radiación contra el cáncer. 
También existen problemas con alrededor de 10.000 enfermos que esperan ser trasladados a hospitales de los estados vecinos. Según fuentes oficiales, esa situación afecta a nueve centros de salud inundados y que, aún en esa situación, siguen recibiendo a heridos por la tormenta, a gente deshidratada y a pacientes que llegan para recibir su terapia de diálisis o radiación contra el cáncer.

"Son miles las personas enfermas. Es necesario que los hospitales cuenten con capacidad de recibir enfermos", dijo a medios locales de información una portavoz de la Asociación Hospitalaria de Luisiana.

 El Gobierno declaró el miércoles la emergencia sanitaria en toda la región y prometió instalar 40 centros médicos, además del envío de miles de médicos y enfermeras.

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