Jedet: "Si hubiera un político que tuviera una hija o un hijo trans se pondrían las pilas"

  • La actriz ha interpretado la etapa "con más luz" de Cristina Ortiz, La Veneno, en la serie de Atresplayer que ha llegado a los cines. 
Jedet posa en los días posteriores al estreno del estreno de su capítulo de 'Veneno'.
Jedet posa en los días posteriores al estreno del estreno de su capítulo de 'Veneno'.
Fotografía: Andres Garlujan; Asistente: Alejandro Carrillo; Arte: Laura Sala; Maquillaje y peluquería: Cristo Rodríguez

Ser un fenómeno, estar en boca de todos, incluso después de haberte ido, es algo que pocas personalidades pueden conseguir. Sí es el caso de Cristina Ortiz, La Veneno, que años después de su trágica muerte sigue siendo quien quiso ser y como quiso serlo, poniéndose el mundo por montera.

La serie de AtresmediaVeneno, que se estrenó en Atresplayer Premium y ha llegado recientemente hasta los cines, es el más claro ejemplo de ello. Esta ficción, creada por Javier Calvo y Javier Ambrossi e inspirada en ¡Digo! Ni puta ni santa, las memorias oficiales de La Veneno escritas por la periodista Valeria Vegas, ha mostrado ya el capítulo en el que la actriz Jedet se pone en la piel de la polémica transexual que rompió moldes en los 90.

Para mimetizarse con La Veneno Jedet estuvo horas y horas viendo todos los vídeos que había de ella, tuvo un entrenador de acento, leyó el libro más de diez veces y se reunió con el hermano de Cristina Ortiz, con Valeria Vegas y, por supuesto, con Los Javis.

"La mía [la etapa de la vida de La veneno que Jedet interpreta] era una etapa de más luz, en la que ella aún tenía confianza como para sentirse la mujer más guapa del mundo, entrenaba cinco veces a la semana y hacía una dieta en la que pesaba hasta el brócoli…", explica la actriz.

Pero Jedet ya conocía a la despampanante y brutalmente natural La Veneno. "Yo era seguidora de ella desde hace años y poder hacerle este homenaje ha sido un regalo", explica. Jedet, sin embargo, hace ver que la serie Veneno no es solo una historia sobre La Veneno. "Cuenta también la historia de Valeria y muestra la diferencia entre trans en una época y en otra. Plantea un debate positivo sobre la sociedad en diferentes épocas o como los medios de comunicación pueden destrozarle la vida a una persona", pone de manifiesto.

Tampoco se pretenden ensalzar todas las facetas de Cristina Ortiz. "Fue un ejemplo de visibilidad, de algo que en ese momento no existía, que era ver en los 90 a una prostituta trans hablar tan libremente de todo y no pedir perdón ni permiso por ser quien era. En eso sí fue ejemplo, en otras cosas creo que no", reconoce Jedet sobre las partes más sórdidas de la historia.

¿Por qué era tan rompedora La Veneno? Es fácil, porque "para quien no quiere verla, la verdad siempre es incómoda. Para quien está dispuesto a abrir los ojos, es liberadora". Y eso hacía La Veneno: poner su verdad a la vista de todos.

Cristina Ortiz hizo que muchos niños o niñas con sentir transexual vieran que no eran los únicos, que había más personas y que era posible cambiar.

Jedet acaba de avanzar en su transición y está "muy feliz, con muchas ganas de vivir, que es algo que antes no tenía tanto".

Ella no se considera un referente, a pesar de que es muy activa en redes sociales, donde ha compartido todos los pasos de su cambio. "Soy alguien que comparte su vida y ya está. No me levanto y pienso ‘soy un referente’. No pienso esa presión", confiesa.

Pero quiera o no, lo es. Y sus fans se lo han dicho en algunas ocasiones. "Es muy bonito cuando alguien te dice ‘gracias a ti puedo ser quien soy’ o ‘me has ayudado en algún momento de mi vida’. Para mí es muy especial. Me ha emocionado y creo que es lo que le da el sentido a que yo siga luchando, trabajando y dando visibilidad a las que son como yo".

Para algunas personas quizá sea difícil de entender el sentimiento de una persona transexual. Jedet tardó un tiempo en encontarse a sí misma. "No entendía cual era el sentido de mi existencia y durante muchos años me planteé por qué estaba aquí, por qué había nacido y quizá era por esto: por vivir lo que he vivido, por ayudar a otras", dice satisfecha, habiendo compensado su deseo de antaño de ser trabajadora social para "ayudar a la gente".

Pero la vida rara vez es de color de rosa: "Compartir mi vida me hace sentir bien, pero también es un arma de doble filo, porque al final cuando compartes tu vida te expones a la gente buena y a la gente mala y hay gente que intenta hundirte", denuncia Jedet, que, como muchas, ha sufrido episodios lamentables de violencia contra ella.

Por eso advierte: aún queda mucho por hacer. "La transexualidad se reivindicó en los 90 y no hemos terminado. Nos siguen matando, nos siguen agrediendo, nos siguen impidiendo trabajar a diario. No hemos pasado a lo siguiente aún".

Para que la sociedad acabe por aceptar que hay otras realidades sexuales y personas que se sienten con un género contrario al que les tocó al nacer, quizá haría falta más voluntad. "Si hubiera un político que tuviera una hija o un hijo trans se pondrían las pilas. Mientras no lo tengan en su casa les da un poco igual lo que les pase al resto", elucubra Jedet, que piensa que esta sociedad en ocasiones "miramos mucho nuestro ombligo y se nos olvida que hay personas que no tienen los derechos que tenemos el resto".

Eso nos lleva a una vieja polémica. ¿Deben ser los papeles de personajes trans para personas trans o puede interpretarlos cualquier actriz o actor? En opinión de Jedet "lo ideal es que hubiera las mismas oportunidades para personas trans que para personas cisgénero. Lo que pasa es que no las hay, así que para los pocos papeles que hay si además se los dan a las personas cis, nosotras nos quedamos siempre a la sombra. Ese es el debate. Lo ideal sería llegar a un punto en el que pudiéramos trabajar todos y todas y que una trans pudiera hacer un papel cis y viceversa", expone.

Los personajes de personas trans son más importante de lo que parecen, pues siembran un referente en la mente de la gente, pudiendo causar prejuicios. "Me parece un horror que pongan a un hombre con peluca a hacer de mujer trans, porque entonces estás diciendo que ser mujer trans es un disfraz, y no es así", hace ver Jedet.

"De por sí es un tema del que no hay mucha información y si la información que puedes tener es a raíz de las series o de la televisión y lo que te ponen es a un chico con peluca que te hace gracia, cuando nos ves a nosotras por la calle te crees que somos chicos con peluca", explica sobre esta problemática.

Jedet está en un buen momento de su carrera. Veneno y Paquita Salas la han encumbrado como actriz. A sus 28 años sólo le pide al futuro una cosa: "Estar siempre como he estado en Veneno, en proyectos que me hagan sentir que tengo un reto como actriz, como artista, con un compromiso con lo que estoy contando. Que me lleguen más regalos así".

Fotografía: Andres Garlujan

Asistente: Alejandro Carrillo

Arte: Laura Sala

Maquillaje y peluquería: Cristo Rodríguez

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