La comunidad hispana, poco representada pero cada vez más movilizada en EE UU: será clave el 3-N

  • Los demócratas siguen siendo la opción preferida de un colectivo cada vez menos monolítico.
Una manifestación de la comunidad hispana en EE UU.
Una manifestación de la comunidad hispana en EE UU.
EP

La comunidad hispana representa la principal minoría racial de Estados Unidos y llegará a las elecciones del 3 de noviembre con más potenciales votantes que nunca: unos 32 millones de personas. La movilización sigue siendo el gran reto para un grupo que comienza poco a poco a pedir voz en un 'establishment' donde aún está infrarrespresentado.

La población hispana creció hasta los 60,6 millones de personas en 2019, un 18% del total de la población -dos puntos más que en 2010 y 13 más que en 1970-. Por primera vez, en las próximas elecciones serán la minoría más representativa del electorado, con un 13% del total, según Pew Research Center.

El sistema electoral de Estados Unidos, donde el reparto de poder entre los distintos estados eclipsa de alguna forma el voto popular, merma también el posible efecto de una minoría concentrada principalmente en cinco estados. Solo California acumulaba en 2018 una cuarta parte del electorado latino, seguido de Texas, Florida, Nueva York y Arizona.

Además, tradicionalmente los hispanos han sido un colectivo poco implicado en términos políticos, algo que está cambiando "poco a poco", en palabras del presidente del Hispanic Council, Daniel Ureña. En las legislativas de 2018 su voto marcó un nuevo récord, pero "todavía queda mucho camino por recorrer".

"No solo desde la participación en las urnas, sino desde la implicación directa en cargos públicos. En este sentido, la comunidad hispana está infrarrepresentada", reconoce. No en vano, ningún latino ha logrado colocarse entre los favoritos de las primarias para los grandes partidos. La creciente implicación en temas políticos vendría derivada del cambio de perfil de un colectivo donde cuatro de cada cinco personas son ya ciudadanos de pleno derecho de Estados Unidos. Un 41% de los adultos han cursado estudios universitarios, mientras que el 71% de los mayores de cinco años hablan inglés correctamente -en 2000 solo lo hablaban el 59%-.

Las estadísticas demuestran que la comunidad hispana ha votado tradicionalmente del lado demócrata, algo que se hizo palpable en 2012, cuando un 71% se pronunció a favor de la reelección de Barack Obama como presidente de Estados Unidos. Cuatro años más tarde, Hillary Clinton también arrastró el voto latino, aunque menos, con un 66% de apoyo.

Una reciente encuesta publicada por NBC News, 'The Wall Street Journal' y Telemundo sitúa en el 62% el nivel de apoyo al actual candidato demócrata, el exvicepresidente Joe Biden. Solo el 26% tiene decidido ya que votará a favor del republicano Donald Trump, que aspira a seguir cuatro años más en la Casa Blanca. El dato, no obstante, oculta un mayor apoyo a Trump de los latinos mayores de 40 años, donde el actual mandatario obtendría un respaldo del 35%, frente al 53% recibido por Biden, según este sondeo.

"No es un bloque monolítico"

Ureña anticipa que, tras el menor apoyo logrado por Clinton respecto a Obama, "en estas elecciones puede suceder lo mismo". Pero matiza. "Desde España vemos al electorado hispano como un bloque monolítico cuya principal preocupación es la inmigración pero este análisis no se corresponde con la realidad", agrega, advirtiendo de que supondría "un gran error" que el Partido Demócrata diese por sentado el respaldo.

En este sentido, apunta que los temas que les preocupan "son los mismos que al resto de votantes", como lo demuestra una encuesta del Pew Research Center que sitúa la economía como principal preocupación de la comunidad hispana (80 por ciento), un punto por encima incluso que la media de la población general.

La atención sanitaria, la pandemia de coronavirus y la desigualdad racial completan los primeros puestos, mientras que la inmigración, uno de los grandes emblemas de la campaña de Trump en 2016, no aparece hasta el octavo puesto, identificada como preocupación por un 59% de las personas entrevistadas -siete puntos más que la media-.

"La cuestión de la inmigración, pese a ser muy mediática, no ha generado el movimiento electoral que muchos esperaban", afirma Ureña, en cuya opinión "la situación económica y la gestión de la pandemia pueden ser actualmente los dos temas más importantes para el país y para la comunidad hispana en concreto".

De hecho, añade, "no hay que olvidar que, con Trump, el desempleo entre los ciudadanos hispanos llegó a mínimos históricos y la renta de la comunidad hispana creció mucho". "Si la recuperación económica continúa durante las próximas semanas será un argumento importante para los electores hispanos", explica.

El voto hispano podría ser clave en estados donde la balanza no termina de decantarse y donde esta comunidad tiene un peso demográfico importante, como Arizona y Florida. En este último estado, Biden se dirigió la semana pasada expresamente a estos votantes acusando a Trump de "fallar a la comunidad hispana una y otra vez". Trump, entretanto, se esfuerza por convencer a los latinos de que Biden sería un "desastre" para ellos y no tira la toalla. En un reciente evento en Arizona, el presidente afirmó que los votantes hispanos se inclinarían por el lado republicano porque son "personas duras, personas que van a producir empleo".

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