Soldados y tanques israelíes
Soldados israelíes realizan labores de mantenimiento en tanques Merkavás en una base en la frontera con la franja de Gaza. (EFE) AGENCIAS

El Gobierno de Israel aprobó este domingo en consejo de ministros la llamada a filas de unos 6.500 reservistas en preparación de una eventual incursión militar terrestre en Gaza, para apoyar los masivos bombardeos aéreos que han causado 289 muertos y más de 900 heridos en filas palestinas.

Según medios locales, esos miles de reservistas serán preparados para el combate con vistas a una invasión terrestre de la franja, como hizo Israel en junio de 2006, tras la captura del soldado Guilad Shalit por tres milicias palestinas. El Ejército ha desplegado en torno a Gaza a cientos de soldados de infantería y cuerpos acorazados ante una eventual operación terrestre a gran escala.

Por otra parte, en Egipto, el ministro de Asuntos Exteriores, Ahmed Abul Gheit, afirmó que Hamás está impidiendo el traslado a Egipto de personas heridas por los bombardeos israelíes de las últimas horas.

Gheit hizo la denuncia en declaraciones a los periodistas tras reunirse en El Cairo con el presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Mahmud Abás. "Estamos esperando a los palestinos heridos que crucen (hacia Egipto), pero no se les está permitiendo cruzar (la frontera)", aseguró el ministro egipcio en una rueda de prensa.

Cuando fue interpelado por los periodistas quién era el responsable de esa decisión, Gheit los invitó a preguntárselo a "quien controla Gaza sobre el terreno". Hamás tomó por la fuerza el control de Gaza en junio del 2007, después de duros combates contra el grupo palestino rival Al Fatah.

Hospitales colapsados

Mientras tanto en Gaza, la situación de los más de 900 heridos (120 de ellos en estado crítico) es cada vez más complicado debido a que los hospitales se encuentran en estado de colapso casi total, según el responsable de los servicios de emergencias en Gaza, Moawiya Hasanein.

La ONU alerta de las necesidades humanitarias

El Consejo de Seguridad de la ONU ha pedido unánimemente a israelíes y palestinos el "cese inmediato" de la violencia en la zona.

Tras las casi cinco horas de reunión de urgencia a puerta cerrada convocada el sábado por la noche en Naciones Unidas, los quince miembros del máximo órgano de la ONU consensuaron una declaración en la que instan a la restitución de un alto el fuego entre israelíes y palestinos.

Además, reclaman a todas las partes que atiendan "las graves necesidades humanitarias y económicas en Gaza", y que tomen "las medidas necesarias, incluida la apertura de los pasos fronterizos, para garantizar la continuada provisión de suministros humanitarios.