Con la llegada del DVD y los soportes digitales a través de Internet, el VHS ha ido poco a poco perdiendo su presencia en los hogares desde finales de los años noventa. Ahora ya es poco más que una tecnología obsoleta, que sólo utilizan aquellos que aún se resisten a dar el paso al DVD o los grabadores digitales.

También los grandes estudios cinematográficos abandonaron hace tempo este formato, dada la evidente superioridad del DVD en calidad y capacidad de almacenaje y reproducción. Una historia de violencia fue el último lanzamiento de Hollywood en VHS, en el año 2006, cuando la mayoría de los comerciantes ya habían colocado las películas en vídeo en la sección de saldos y liquidaciones.

Ahora es el DVD el que está amenazado por la tecnología Blue-ray.

En EE UU, los nostálgicos que se resisten a dejar de utilizar su viejo reproductor lo van a tener más difícil, ya que se anuncia para después de Navidades el cierre de la última empresa dedicada a distribuir VHS, informa baquía.com.

Se trata de Distribution Video Audio, una compañía que se precia de mantener vivo un símbolo de la cultura popular. Y es que a pesar del dominio del DVD, las películas en VHS todavía se siguen vendiendo, hasta el punto que Distribution Video Audio factura 20 millones de euros al año, y ha vendido 4 millones de películas en los últimos dos años.

Tiendas de oferta y segunda mano, librerías públicas, bases militares o personas que no tienen el tiempo o el interés en aprender a manejar un DVD han sido hasta ahora sus clientes. Según comenta en una entrevista en el diario LA Times Ryan Kugler, co-propietario de la compañía junto a su hermano, en tres o cuatro años el DVD habrá desaparecido dejando paso al Blu-ray.

Y es que, a pesar del dificultoso arranque que está viviendo éste, está claro que la obsolescencia es una amenaza que pende sobre cualquier tecnología.