Test rápido de Abbott para la COVID-19: así funcionan estas pruebas con resultados en 15 minutos

Un sanitario realiza una prueba de coronavirus.
Son pruebas que detectan si existe infección activa.
CAIB - Archivo
Detectan si existe infección activa en 15 minutos. AIMPLAS CHARO PASCUAL

Recientemente, el Ministerio de Sanidad ha incluido en su estrategia de detección precoz y control de la COVID-19 la realización de test de antígenos para determinar si existe infección activa en el organismo provocada por el SARS-CoV-2. En este sentido, la Comunidad de Madrid ha adquirido este tipo de prueba diagnóstica a la compañía Abbott para potenciar la capacidad diagnóstica en la región ante el aumento diario de nuevos contagios. 

¿Cómo funcionan estos test? ¿Cuáles son sus principales características? Abbott anunció el pasado 7 de septiembre la obtención de la certificación de la CE para el lanzamiento de este producto en España. 

Comercializado con el nombre de Panbio™ COVID-19 Ag Rapid Test Device, este test rápido de antígenos "está autorizado para su uso por profesionales sanitarios, no requiere instrumentación y los resultados se obtienen en tan solo 15 minutos", destaca la compañía en el comunicado.

¿Para qué sirven este tipo de pruebas diagnósticas?

Sin duda, se trata de una técnica muy útil para la detección de brotes y para análisis a gran escala en determinados ámbitos como el educativo, sanitario o sociosanitario. De hecho, el uso de estas pruebas "permitirá hacer frente al previsible aumento en los próximos meses de las necesidades diagnósticas por el aumento de infecciones respiratorias como la gripe", destacan desde el Gobierno de España en una nota de prensa. 

"Las pruebas rápidas de antígenos permiten realizar análisis frecuentes de COVID-19 a gran escala y de esta forma identificar rápidamente a las personas infectadas y reducir la propagación del virus”, ha indicado en un comunicado el director comercial de Abbott, José Antonio Leal.

Una de las principales ventajas es que son "portátiles, escalables y fáciles de usar". Además, al obtener el resultado en el mismo centro o punto sanitario no es necesario esperar varios días para saber si existe o no infección activa, lo que reduciría la propagación del virus al comenzar antes el aislamiento domiciliario o la cuarentena.

¿Cómo funcionan? ¿Aportan fiabilidad?

La prueba consiste en recoger una muestra mediante un hisopo nasofaríngeo, esto es, en el tracto respiratorio superior. Se trata de un procedimiento similar al de una PCR, pero sin necesidad de analizar el resultado en un laboratorio. "Los test de antígenos detectan una proteína del virus para determinar si alguien está actualmente infectado", aclaran desde Abbott.

Los resultados preliminares del estudio clínico realizado por Abbott en un total de 241 muestras revelan que este test presenta una sensibilidad del 93,3% y una especificidad del 99,4% en personas con sospechas de haber estado expuestas al virus o que presentaban síntomas en los siete días previos.

No obstante, tal y como subrayan, un resultado negativo "no excluye la posibilidad de que el paciente esté infectado y no puede utilizarse como única base para determinar el tratamiento o para tomar otras decisiones terapéuticas".

¿Cómo pueden contribuir a la situación de España?

Estos test rápidos de antígenos pueden "incrementar el nivel de acceso a las pruebas debido a su diseño sencillo" y utilizarse en espacios donde no se dispone de los materiales de laboratorio necesarios para el análisis de las muestras. 

El coste unitario es bastante más reducido y se sitúa en torno a los 4,5 euros, por lo que se podrían realizar pruebas a la población con mayor frecuencia. Por último, estos test pueden servir para "incrementar la escala de los análisis" y realizar pruebas masivas "a millones de personas para reducir el riesgo de propagación de la enfermedad, en combinación con los análisis de PCR", concluye la compañía.

Mostrar comentarios

Códigos Descuento