¿Por qué no deberías limpiar los platos y vasos con papel de cocina?

Se encarga de limpiar platos y vasos y creemos (erróneamente) que por esto ya está limpio, pero no es así. Ni el agua ni las altas temperaturas eliminan todos los microbios, por lo que es muy necesario pasarle de vez en cuando un buen trapo y frotar.
Vajilla.
Pixabay

El papel de cocina es uno de los productos fundamentales en cualquier hogar, ya que permite limpiar de forma fácil y rápida. Sin embargo, muchas veces se abusa de este producto y se acaba utilizando para limpiar cualquier superficie y cualquier mancha.

Esto es un error. El papel de cocina está recomendado, sobre todo, para limpiar las manchas líquidas, es decir, para absorber. Así lo indica el manual de limpieza elaborado por la OCU, donde se explica que para estas manchas líquidas también sirven, además del papel de cocina, el algodón o un trapo limpio.

¿Por qué no hay que usar el papel de cocina para limpiar la vajilla?

Con el tiempo, la vajilla que no se utiliza puede acumular polvo, por lo que parece una buena idea pasar un trozo de papel de cocina, una forma rápida de acabar con la suciedad.

Sin embargo, esto no es recomendable, ya que el papel de cocina está elaborado de celulosa, un material que respeta el medio ambiente y es 100% reciclable pero que no sirve para limpiar el polvo en su totalidad. 

Las partículas de polvo o suciedad no se adhieren de forma eficaz al papel de cocina, por lo que la vajilla, aunque parezca limpia, no lo está. Lo mejor para limpiar la suciedad o polvo de la vajilla es utilzar un paño húmedo.

Además, para secar la vajilla mojada tampoco es aconsejable hacerlo con papel de cocina, ya que las partículas de celulosa de las que está elaborado el papel pueden quedarse en la superficie de los platos o dentro de los vasos y, por tanto, acabar en la comida y bebida.

Mostrar comentarios

Códigos Descuento