Ni Podemos ni Ciudadanos reniegan de los votos de Junts

Laura Borràs en una rueda de prensa.
Laura Borràs en una rueda de prensa.
SERVIMEDIA

Unidas Podemos y Ciudadanos llevan semanas declarándose incompatibles entre sí para aprobar los Presupuestos -Pablo Iglesias incorpora a su bloque a ERC y EH Bildu, mientras Inés Arrimadas rechaza a estas formaciones-, pero ninguno de los dos partidos pone trabas a alinearse con Junts en la mayoría que finalmente saque adelante las cuentas públicas.

Fuentes de ambas formaciones justificaron de modo distinto su buena disposición a aceptar los votos de Junts en la arimética parlamentaria que les incluya. Unos votos que además serán finalmente ocho, si se confirma la garantía que dio el miércoles la portavoz del grupo Laura Borràs (Junts per Catalunya), con aquiescencia gestual del diputado Ferran Bel (PDECat), de que los dos partidos coaligados en JxCat, cada uno con cuatro diputados, votarán conjuntamente los Presupuestos.

Desde Unidas Podemos, y también desde EH Bildu, remarcaron a esta agencia que Junts formó parte de la llamada mayoría de la investidura, a la que contribuyó indirectamente con su abstención, como también hicieron el partido abertzale y la propia ERC.

En cambio, desde Ciudadanos aventuraron que Junts, en tanto que heredero de Convergència, y más una vez pactado el voto conjunto con el PDECat, facilitará unos Presupuestos más "centrados y moderados", como los que abandera Cs, que si salieran adelante con ERC y EH Bildu. Por tanto, afirmaron que se verían en una ecuación presupuestaria con el grupo de Borràs y Bel y con el PNV, con quienes, recordaron, han "coincidido en otras ocasiones" en materia económica.

Las fuentes consultadas de Unidas Podemos no ofrecieron respuesta a esta línea y tradición ideológicas de la antigua Convergència, que el PDECat ha prometido recuperar. En cuanto al PNV apelaron al carácter democristiano del partido y su inspiración parcial en la doctrina social de la Iglesia, pero respecto al grupo catalán se atuvieron a que formó parte de la mayoría de la investidura.

La clave de Rufián

El portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, sí deslizó el pasado martes 8 en el Congreso que "será complicado para el Gobierno llegar a acuerdos" con el PDECat por ser ese partido “de centro-derecha, liberal-conservador”, pero al día siguiente aportó tal vez la clave de la paradoja de que Unidas Podemos esté dispuesto a recibir en su bloque a los herederos de Convergència.

Ese miércoles, en la sesión de control, dijo sospechar de una "operación" para "revivir a uno de los partidos de la derecha", de forma que "el PSOE pueda escoger en los próximos 10 años entre Unidas Podemos y Ciudadanos”. A la formación de Iglesias, por tanto, no le preocuparían tanto unos Presupuestos "progresistas", como los que exigen ERC, EH Bildu y Más País, sino que dejen fuera a Cs, su rival como potencial aliado del PSOE.

El vicepresidente se reunió este último miércoles con Rufián y la presidenta de EH Bildu, Mertxe Aizpurua, en dos encuentros que planteó más desde la perspectiva de la "estabilidad de la legislatura" que estrictamente de los Presupuestos, y el jueves dijo haber constatado la disponibilidad de ambos a "asumir las tareas de los próximos años, que nos obligan como Gobierno de coalición a seguir reforzando la alianza de la investidura”, por lo cual les ofreció “compartir un sentido histórico de dirección de Estado” a medio y largo plazo.

Aparentemente ajena a estas rivalidad entre Podemos y Ciudadanos, la propia Borràs eludió también el miércoles, después de reunirse con la vicepresidenta primera del Gobierno, Carmen Calvo, avanzar a una pregunta de esta agencia si Junts se ve más en una ecuación con el PNV y Ciudadanos o en una con ERC y EH Bildu. "Nos vamos a ver cerca o lejos según las propuestas que tengamos", despejó, apuntando que no pondrá líneas rojas previas a ningún partido, sino que el voto de sus ocho diputados se guiará únicamente por tales propuestas.

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