Está en edad de jubilarse, pero como "hombre del Renacimiento" que parece ser, el cantautor Luis Eduardo Aute sigue activo dándole a la música, a la pintura, a la escritura, etc.

Memorable cuerpo (Sony-BMG), su último trabajo en la calle, es un compendio de todo eso y al mismo tiempo unas "memorias" sobre su vida. El álbum incluye siete cedés y un doble DVD, además de un cancionero en toda regla y decenas de fotografías y cuadros hechos por el artista.

"Yo no escucho mis discos", confesó a 20 minutos en una larga entrevista hecha en plena inspiración -pintó en unas horas sobre un lienzo la portada del álbum, mientras recibía a la prensa-. También explicó que siempre sale al escenario "con un atril", porque las letras se le olvidan.

Aute repasó su infancia en Manila y explicó que le llama la atención la pintura religiosa por su erotismo, "la Capilla Sixtina es una oda a la carne". Por último, y sobre su afición a fumar, aseguró que no tiene voluntad de dejarlo y que es muy servil, porque el tabaco "sabe lo que se hace" y es el que le deja a él.