Agentes de la Policía Nacional han desarticulado una organización dedicada a la falsificación y distribución de documentos falsos, posteriormente vendidos a inmigrantes en situación irregular para conseguir empleo o utilizados para cometer estafas bancarias.

En total, hay once detenidos, en su mayoría de nacionalidad brasileña y española, entre los que se encuentra el autor de las falsificaciones, un joven brasileño de 20 años experto en informática, que elaboraba los documentos en una habitación alquilada en un piso de Madrid.

Las investigaciones se iniciaron en Zaragoza hace tres meses tras detectar a varias personas que vendían las falsificaciones entre ciudadanos extranjeros. Una vez identificados los distribuidores se pudo averiguar que las falsificaciones procedían de Madrid.

El falsificador, un brasileño de 20 años, realizaba su labor ocultándose en la noche

Después de numerosas indagaciones se pudo identificar al autor de los documentos. Se trataba de un joven brasileño de 20 años, experto en informática, que contaba con sofisticados sistemas de diseño y con materiales de gran calidad para confeccionar las falsificaciones.

Su localización en Madrid resultó muy complicada ya que salía muy poco a la calle y siempre adoptaba grandes medidas de seguridad para detectar si era vigilado. Tenía el laboratorio de producción en una habitación alquilada en un domicilio distinto al suyo, donde acudía por las noches para realizar las falsificaciones.

Los investigadores comprobaron que esta persona dirigía un grupo organizado dedicado a falsificar y distribuir documentos que vendía a inmigrantes en situación irregular, con los que aparentaban estar en situación de legalidad para conseguir trabajo.