Castilla y León cuenta con seis tramos de carreteras considerados como «de alto riesgo», de los 37 que hay en España, en los que se producen una media de 33 accidentes mortales al año, según un estudio del Race.

Estos tramos se encuentran en la N-502 entre El Barraco y Cuevas del Valle y en la N-501 entre Aveinte y Chaherrero, ambos en Ávila;_en la N-623 entre Tubilla y Quintanilla Escalada (Burgos); en la N-625 entre La Aldea y Sahechores (León); en la N-122 desde La Cistérniga hasta Valladolid, y en la N-234 entre Navaleno (Soria) y el límite con la provincia de Burgos.

El estudio determina también que Ávila es la provincia con más puntos negros (11) de toda España. La buena noticia es que cinco de los 12 tramos en los que se ha reducido el riesgo están en Castilla y León. Uno de ellos se encuentra en Valladolid, en el acceso a Zaratán desde la N-601, informó Ical.