Estudiantes cortan la Gran Via de Barcelona.
Los estudiantes universitarios hacen clase en la Gran Via de Barcelona. M. L.

Unos 200 estudiantes universitarios pasarán la Navidad con su nueva familia: sus compañeros de reivindicación. Han compartido ya un mes de encierro en las facultades y no están dispuestos a abandonar ahora su lucha, precisamente en un momento en que las negociaciones con rectorado y Generalitat están peor que estancadas.

No están dispuestos a abandonar ahora su lucha
Con todo, no se trata ya de un encierro masificado, que llegó a sobrepasar la decena de recintos ocupados en Catalunya hace tan sólo unos días. Por ahora, está previsto que los estudiantes que persisten en su reivindicación contra el
Plan Bolonía mantengan los encierros en el edificio del Rectorado de la Universitat de Barcelona (UB) y en la Faculdad de Letras de la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB).

Desocupaciones

La finalización de las clases el viernes pasado no ayuda a mantener las protestas. De hecho, los estudiantes encerrados en Lleida y Girona desocuparon los edificios universitarios la semana pasada. Valencia, Castellón y Alicante, en cambio, podrían mantener la protesta durante la Navidad. Lo decidirán en asamblea en los próximos días.

"Llevamos dos semanas haciendo gestos de buena voluntad", exponía el portavoz del Sindicat d'Estudiants dels Països Catalans, Arnau Mallol, que prevé que la presión del profesorado sirva para lograr la retirada de los expedientes a estudiantes.