Según Amnistía Internacional (AI), las autoridades iraníes están revisando su caso con el fin de comprobar si su edad mental es la de una niña de ocho años, como publicó el diario Khorasan el 28 de noviembre.


De acuerdo con dicha información, su capacidad mental fue evaluada reiteradamente por trabajadores sociales, y en todas las ocasiones se llegó a esa conclusión. Sin embargo, nunca fue examinada por médicos adscritos al tribunal, el cual la condenó a muerte basándose únicamente en sus confesiones explícitas, sin tener en cuenta sus antecedentes ni su salud mental.


Obligada a prostituirse
Según el citado periódico, su madre la obligó a prostituirse cuando tenía ocho años, y después fue violada reiteradamente. Tuvo su primer hijo a los 9, por lo que recibió cien latigazos. Con 12 fue vendida a un afgano, cuya madre se convirtió en su nuevo proxeneta. A los 14 se quedó embarazada de gemelos y fue de nuevo flagelada. Su familia volvió a venderla a un hombre de 55 años.

 Mensajes al Gobierno iraní:
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Index/ESLMDE130012005