La oferta de pisos en alquiler se multiplica en las grandes ciudades y el sector se prepara para "salir fortalecido"

  • La morosidad se ha triplicado desde marzo, pasando de un 5% a un 15%, "y puede repuntar más", señala una experta.
  • Ciudades como Madrid o Barcelona han aumentado su oferta en alrededor de un 70% con respecto al año pasado.
Alquiler.
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EFE

La crisis del coronavirus afecta transversalmente a la economía española. De momento, se ha llevado por delante miles de puestos de trabajo, empresas ahogadas obligadas a cerrar y autónomos con negocios hosteleros, entre otros, lo que afecta directamente a un factor común que todos tienen, la vivienda.

A diferencia con la crisis que comenzó en 2008, esta vez no existe una burbuja inmobiliaria provocada por una maquinaria especuladora que hincha los precios de las casas hasta el máximo, pero este virus sí ha afectado a millones de viviendas que han visto modificado su precio, especialmente las del alquiler.

Según los datos de Idealista, en agosto el precio de las viviendas alquiladas ha bajado en las principales ciudades de la península, como es el caso de Madrid (-1,3%), Barcelona (-1,5%), Valencia (-2%) o Sevilla (-2,8%), a pesar de que en el computo global de este mes en la península, el precio haya ascendido un 0,8%.

En España, se calcula que de media los ciudadanos destinan un 40% de sus ingresos totales para pagar el alquiler, porcentaje que ha aumentado seis puntos porcentuales desde 2018, mientras que para los jóvenes de hasta 29 años, la renta del alquiler supone el 90,7% de su salario.  

Uno de los principales factores por los que se da el fenómeno del aumento de oferta, es la vivienda turística, que tras el hundimiento del sector, ha pasado a ser vivienda alquilada residencial, lo que ha provocado que Madrid tenga un 76% más viviendas en alquiler que hace un año y Barcelona un 67% más.

"El mercado del alquiler en España ha cambiado y nos enfrentamos a una realidad diferente", señalan desde Idealista a 20Minutos, "cualquiera que busque un alquiler en las grandes ciudades puede ver que nunca ha habido tanta oferta como ahora", y todo ello se debe a que "durante los tres meses en los que el mercado estuvo cerrado, la mayoría de las viviendas que estaban anunciadas no consiguieron inquilino, mientras que otras nuevas iban apareciendo en nuestra base de datos."

En la teoría, en un mercado liberal y no intervenido como es el de la vivienda, un aumento de estas características de la oferta puede provocar grandes caídas de los precios, pero sin embargo desde la plataforma de pisos avisan que no se dará este escenario: 

"Hay dos factores que frenan de alguna forma esa bajada de precios. Por una parte, la demanda está realmente alta, con un interés mayor que nunca por el alquiler, provocado por familias que deciden cambiar de vivienda por necesidades económicas o por tratar de mejorar su situación con una más grande, con mejores vistas o en el campo. Por otro lado, los cambios en la legislación que obligaban a los propietarios a aumentar los plazos mínimos de alquiler (5 años para particulares y 7 para empresas), hace que muchos propietarios se resistan a bajar precios en este momento por evitar anclar precios bajos, para un momento del mercado que se percibe débil y que creen que quizá podría superarse en unos trimestres", señalan desde Idealista. 

Además, apuntan que el teletrabajo es otro de los factores que ha impulsado a la ciudadanía a cambiar de vivienda, ya que tiene una doble vertiente. Por un lado, "permite plantearse vivir en lugares que antes estaban demasiado lejos del trabajo", y por otro el buscar un tipo de vivienda más amplia o con diferentes características, como puede ser una terraza o un jardín, sin importar que esté más alejada del centro de las ciudades. 

Los propietarios, convencidos de que el alquiler "va a salir fortalecido" 

Los dueños de los pisos en alquiler ven con optimismo la situación actual y esperan que se produzca un fenómeno parecido al de la última crisis, donde hubo un repunte significativo de los alquileres. Beatriz Toribio, directora general de ASVAL (Asociación de Propietarios de Vivienda en Alquiler), señala a 20Minutos que "tras el parón inicial, el mercado se volvió a reactivar, y nosotros calculamos que a medio-largo plazo el alquiler va a seguir creciendo y va salir fortalecido, como sucedió en 2008". 

La llegada de la crisis económica va a provocar que "el poder adquisitivo de los ciudadanos se reduzca, lo que va a dificultar más el acceso a una vivienda en compra, por lo que el alquiler se presenta como gran alternativa", argumenta Toribio. 

Sin embargo, para que esto suceda se deben establecer unos precios equilibrados con la situación, ya que sino la probabilidad de impago aumenta, y la lista de morosos no puede seguir creciendo como lo ha hecho durante la pandemia: "La morosidad se ha triplicado desde marzo, pasando de un 5% a un 15%. Además, de cara al último trimestre del año creemos que la situación se va a complicar más, por lo que puede aumentar", apunta Toribio.  

Respecto a las medidas que se deben tomar a corto plazo, desde ASVAL señalan que se necesita "aprovechar el momento para sentar las bases y construir un verdadero mercado del alquiler", además de medidas de apoyo financiero tanto a inquilinos como a propietarios que sufran impagos. Por último, reclaman un parque de vivienda social a la par que la media europea, ya que en España representa un 2%, mientras que en Europa es del 11%, con países como Holanda que tienen un 30%. 

Los contratos de alquiler comienzan a incluir una 'Cláusula Covid'

El confinamiento ha marcado un antes y un después en muchos aspectos, y ha provocado que se incorporen nuevas cláusulas en los contratos de alquiler. Una de ellas es la conocida como 'Clausula Covid', que los propietarios han comenzado ya a incorporar, para estar protegidos legalmente ante la posibilidad de una nueva cuarentena. 

Esta especialmente pensada para pisos de estudiantes, ya que tras el estado de alarma muchos regresaron a sus ciudades de origen, pero dejando una parte de sus pertenencias en la vivienda y teniendo que pagar el alquiler todos los meses. El propietario recibía la mensualidad estipulada en el contrato, pero no podía acceder al piso. 

Lo que se propone ahora es una cláusula que solo se incluye en el contrato si ambas partes están conformes, y consiste en que si se decreta un nuevo estado de alarma, el inquilino podría rescindir el pago inmediatamente si se traslada, pero con la obligación de dejar libre la vivienda o la habitación. 

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