¿Quién se acuerda del hombre del saco?

  • La escritora Ana Cristina Herreros planta cara a los inventos de la factoría infantil de Disney con el 'Libro de monstruos españoles'.
  • Reivindica los monstruos patrios cuyos nombres se han olvidado.
  • Cuélebre, Lamia, Oricuerno o Mozas de agua son algunos de ellos.
Ilustración del 'Libro de monstruos españoles. JESÚS GABÁN
Ilustración del 'Libro de monstruos españoles. JESÚS GABÁN
JESÚS GABÁN
Lamia, basajaun, oricuerno, cuélebre, nuberu, mozas de agua, arpías... ¿alguien se acuerda de ellos? Porque durante mucho tiempo las figuras que se esconden tras estos –ahora– desconocidos nombres tuvieron una gran importancia en nuestro país. Se trata de los monstruos patrios.

Durante siglos ellos protagonizaron los cuentos que se narraban oralmente por toda nuestra geografía. Sin embargo,
hoy ya casi nadie se acuerda ni de ellos ni de sus historias... Nuestros monstruos agonizan en la desmemoria, víctimas del afán protector en el que hace ya unos años hemos caído.
Ilustraciones de Jesús Gabán

No queremos que los niños tengan miedo, así que hemos
optado por eliminar de sus vidas las historias que puedan inspirarles temor. Pero el miedo sigue ahí, sólo que ahora, al no tener monstruos con qué nombrarlos, hemos perdido la posibilidad de ponerles nombre, cara, cuerpo, incluso voz.

Porque ésa era una de las funciones: dar la posibilidad de conocer los miedos a través de los monstruos y poder así plantarles cara.
Ana Cristina Herreros, escritora, editora y cuentacuentos,
ha puesto nombre a este olvido con una exhaustiva recopilación de narraciones orales en el
Libro de monstruos españoles (Siruela).

En esta obra, los dragones, los gigantes, los hombres lobo y otros muchos monstruos españoles vuelven a cobrar vida. Las ilustraciones de Jesús Gabán completan un trabajo que no sólo es para niños.
Muchos adultos recordarán con él las historias de sus abuelas, y con un poco de suerte, nuestros monstruos podrán recuperar su hueco, aunque sea compartido con los inocentones y siempre bonachones
muñecos de
Monstruos 'made in Spain’
Basajaun - Este monstruo de forma humana, pero recubierto de pelo, con garras y con pie de base redonda, es vasco, aunque pariente del dios romano Fauno. Su nombre euskera es
baxajaun, y significa señor salvaje.
Con él se representa el miedo a lo primitivo y no domesticado. Dentro de este miedo a lo salvaje entraría otro monstruo español, descendiente del cíclope de la mitología griega: el ojanco. Se trata de un ogro pastor, con un solo ojo y colmillos para devorar personas.
Cuélebre - Es una enorme culebra con alas de murciélago.
Procede de la mitología asturiana y simboliza el temor a lo oscuro, por ello se trata de un reptil que se arrastra por el suelo y vive dentro de la tierra.
Lamia - Mujer con patas de yegua, pato o gallina.
Representa el miedo a la superprotección, por eso se come a los hijos. Fue creada por la unión de un hombre y una hembra animal.
Nuberu - Este hombre pequeñito y muy oscuro es un monstruo de origen asturiano. Su aspecto es siempre el de un extranjero,
razón por la que suele llevar un sombrero grande. Él es el miedo a que el mal tiempo destroce las cosechas, de ahí su nombre ‘nuberu’ (unión de nube y tormenta).
Oricuerno - Representa el deseo tan frecuente del ser humano de ser diferente de como en realidad es. De ahí su aspecto:
un caballo o ciervo que tiene un cuerno con el que cambia de sexo a la persona que toca (con ello se simboliza una nueva oportunidad de ser).
Hombre lobo - Conocido en Galicia como
lobishome, es un monstruo
muy habitual en los lugares de montaña, sobre todo en tierras gallegas. Es el miedo a no poder controlar nuestro lado más animal.
Arpía - Ave con cabeza de mujer y garras.
Simboliza el miedo a lo más animal y devastador. Este monstruo devora a los niños mentirosos.

Tragaldabas -
Igual que la arpía, éste es un monstruo que come niños.
Conocido también como zamparrón, papón o zampón, es un ser inmenso de boca gigantesca. Con él se representa el miedo a ser comido y con ello el temor a que no te dejen ser como eres, a que te engullan.
Mozas de agua - Proceden de las ninfas del mundo griego, y habitan en ríos, arroyos, fuentes y corrientes de agua de toda España.
Son muy femeninas y seductoras y, a diferencia de las sirenas, no tienen parte de pez. Protegen lo femenino, por lo que son implacables con los hombres que abandonan a las mujeres tras seducirlas. Aquí entraría también la sirena, que sí tiene una parte de pez. Tanto unas como otras simbolizan el peligro de caer en la tentación, y los riesgos de la impaciencia; de ahí que los marineros que escuchan cantos de sirena acaben perdidos y ahogados en el mar.
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