Cayo Lara.
Cayo Lara, nuevo coordinador general de IU (EFE) EFE
Cayo Lara no lo va a tener fácil. A pesar del respaldo obtenido este fin de semana para suceder a Gaspar Llamazares como líder de
Izquierda Unida, el camino que le aguarda para el relanzamiento de esta fuerza política se antoja lleno de dificultades.

Él lo sabe, pero apoyado por un PCE que de su mano vuelve a recuperar el protagonismo que perdió en IU con la salida de Julio Anguita, no se arredra ante lo que se avecina y se siente más Quijote que nunca.

Ha sido alcalde y es concejal en Argamasilla de Alba
No en vano, nació, ha vivido, vive, ha sido alcalde y ahora es concejal del lugar de la Mancha al que apuntan la mayoría de las teorías como la localidad en la que pensó Cervantes para iniciar las peripecias de su ingenioso hidalgo: Argamasilla de Alba.

Con 51 años, Cayo Lara Moya ha dedicado prácticamente toda su vida a la agricultura y ya destacó en el mundo sindical con su participación en las huelgas de campesinos que se sucedieron durante la Transición, entre los años 1976 y 1978.

Pero su actuación en este ámbito no se ha ceñido a su municipio ciudadrealeño, sino que se ha ampliado a su Comunidad, Castilla La-Mancha, y a toda España, ya que fue el máximo responsable de la Coordinadora de Organizaciones Agrarias y Ganaderas, la COAG.

Siempre como afiliado del PCE, no dejó pasar la tentación de la política y fue profeta en su tierra al conseguir que sus vecinos confiaran en él al frente de la alcaldía entre los años 1987 y 1999, uno antes de que asumiera el liderazgo de Izquierda Unida en Castilla-La Mancha.

Entre otros cometidos políticos, en 1986 fue el responsable de la campaña que el PCE desarrolló en Ciudad Real para defender el "no" a la entrada de España en la estructura militar de la OTAN.

Cayo va sufrir el hándicap de no tener acta de diputado
Cayo Lara va a encontrarse a partir de ahora con nuevos molinos a los que intentar derrotar y va sufrir el hándicap de no tener acta de diputado para contar con el beneficio mediático que eso supone.

Ya se ha enfrentado en los últimos años a algún "gigante" al denunciar las actividades del constructor Francisco Hernando, 'el Pocero', y ha vivido el fracaso de no conseguir un escaño en las Cortes castellano-manchegas.

En su intento por lograrlo, su "Rocinante" fue la moto en la que se desplazó a los mítines que protagonizó durante la campaña electoral, en parte por la difícil situación económica de IU y en parte para denunciar el elevado coste de las campañas protagonizadas por los candidatos del PSOE y PP para aspirar a la Presidencia de Castilla-La Mancha.

Contrario al bipartidismo y a la ley electoral
Siempre se ha quejado mucho de los perjuicios del bipartidismo y de las nefastas consecuencias que para Izquierda Unida tiene la ley electoral, y, por ello, su reforma se la toma como una batalla en la que quiere dejarse la piel.

El dirigente del PCE ha llegado a considerar que cualquier cargo político es más bien una carga, pero ha decidido ir dando pasos por responsabilidad hasta haber logrado, en la prórroga de la Asamblea Federal celebrada el mes pasado, el liderazgo de IU.