Un ejemplar de cactus de San Pedro
El cactus de San Pedro tiene potentes efectos alucinógenos. ARCHIVO

El San Pedro, un alucinógeno natural muy conocido por sus propiedades curativas, en palabras de los brujos, es el brebaje predilecto de los chamanes peruanos para realizar sus "trabajos" o "mesadas".

Una sustancia alucinógena que sale de un cactus

El cactus de San Pedro (Echinopsis pachanoi) puede medir hasta seis metros de altura y tiene un gran poder alucinógeno cuando se bebe tras haberlo hervido, debido a la alta cantidad de alcaloides que posee.

Variaciones de la planta se encuentran también en Ecuador y en México y sus propiedades curativas pueden ser apreciadas de forma natural de acuerdo al grado de experimentación con un ejemplar.

Un chamán que cura los 'sustos'

José Ballona Céspedes es un curandero de 80 años, que empezó en lo que él denomina "el arte de la observación" a los doce años y es consumidor habitual de este brebaje desde hace décadas.

Sólo mi sabiduría ha podido salvar a los afectados por Yatama

Ballona afirma que hay una enfermedad llamada Yatama, que acecha a muchas poblaciones del norte de Perú y que sólo su "sabiduría" ha podido salvar a los afectados.

También puede curar el 'susto de cerro', el 'susto de agua' y el 'susto de aire' y recibe a pacientes que acuden para que les extirpe las verrugas o las haga desaparecer en una noche.