Paris Hilton
Paris Hilton durante el photocall en Madrid (Foto: JORGE PARÍS) JORGE PARÍS

Aparentemente quebradiza, como una dulce Barbie aristócrata e irreal. Con voz mimosa, ronroneante. Asida a un bolsito de mano de color plata a juego con unos altísimos tacones. Posando con infantil coquetería, sonriendo con timidez. Así apareció ayer, por primera vez ante la prensa madrileña, la heredera desheredada más famosa del mundo, Paris Hilton .

Entre flashes, la estadounidense detalló en primer lugar todas las ventajas de la red social que venía a promocionar a España. En segundo, que creía que la expectación que generaba en todo el mundo se debía a su trabajo como empresaria.

Soy la gran prueba de que las rubias no somos tontas

Por último, una pregunta menos amable de un reportero le hizo arrugar el gesto rostro y volverse molesta a su agente. Era sólo el primer aviso. Unas horas más tarde, las entrevistas con la ex novia de Benji Madden se retrasaban por culpa de otro periodista bromista que le había importunado al entregarle un preservativo. En esta ocasión, Paris no dudó en encerrarse en la habitación y no reaparecer hasta dos horas después.

 "Prohibido tocarla"

La demora obligó a que las entrevistas se convirtieran finalmente en una gran rueda de prensa -a pesar de que a la joven "le asustan las multitudes"- y con unas estrictas reglas dictadas por los desesperados encargados de prensa: "Prohibido preguntarle sobre sus novios o sobre su vida privada; prohibido recordarle detalles escabrosos sobre su vida pasada y, sobre todo, ¡prohibido tocarla!".

Soy profunda, quienes me conocen lo saben

Entre restricciones, la rubia Hilton contó después, sin embargo, algunas curiosidades  e incluso logró arrancar alguna risa al tenso auditorio. Por ejemplo, que creía que representaba una imagen "de paz, felicidadad, glamour, diversión y... "hot" (estar maciza, aunque ella lo tradujo como 'caliente')".

No tuvo inconveniente en señalarse como la "gran prueba de que las rubias no somos tontas" y de revelar sus objetivos profesionales: "crear un gran imperio". Se rió de quienes aseguran que es superficial, aseguró que era profunda ("quienes me conocen lo saben"), muy sensible con los problemas de otros y que no se arrepentía de nada de lo que había hecho en el pasado.

También habló de su amor por los niños y por los animales. De que regalará a sus familiaresy amigos electrónica o regalos personalizados por Navidad o de  lo que Obama representa para ella y muchos estadounidenses: "una ilusión, un cambio".

Y después de dedicar un vídeo intero a criticar a McCain y proclamarse -en broma- presidente, ¿se plantea entrar en Polítíca? Paris sonríe pícara: "Quizá, quién sabe".