'Cruising'
Dos hombres practicando sexo en un coche.

Cuando Antonio (nombre ficticio) lea esto, probablemente se sienta ofendido. O no, depende. Sea como sea, le pedimos disculpas. Él fue el único con el que mantuvimos una conversación la madrugada del viernes pasado, cuando un redactor de 20 minutos.es se hizo pasar por cruiser madrileño en la plaza de Ventas. Esto es, desconocidos que se citan para tener sexo en plena calle.

En la calle hacía frío, y a Antonio (gafas, unos 60 años, con pelo canoso muy bien peinado y de modales exquisitos) ni se le ocurrió salir del Audi A-8 con el que hizo acto de presencia. Este periodista supo que le había gustado cuando le lanzó un beso desde la ventanilla del automóvil.

Media hora de ‘cruising'


Y menos mal que llegó, porque en la media hora que llevábamos de espera ya habían pasado muchas cosas, pero sin resultados.

Una pareja en pleno acto dentro de un coche (ver foto, arriba), un corredor con mallas apretadas que no corría, pero que miraba mucho y nunca daba el primer paso (aunque por un momento pareció lanzarse al situarse detrás de un contenedor, invitándome a seguirle), y el trabajador de una gasolinera que aseguraba que, en los 30 años que lleva en el puesto, había visto de todo: "Ves tíos con Mercedes y fruteros. No tienen vergüenza".

Una vez lo hicieron delante de unos niños y su padre tuvo que taparles los ojos».

Entonces llegó Antonio, y se presentó: "Hola ¿vienes mucho?". "No, es mi primera vez". "Pero, con un tío, ¿no?" La conversación siguió fluyendo y me invitó a pasar al coche y relajarme: "Estás tenso. No tengas miedo. Aquí no hay gente mala. Yo suelo pasar por aquí antes de ir a la oficina. ¿Por qué no te sientas? Se está calentito". Tras la negativa, se acabó despidiendo: "Es una lástima, me has parecido muy guapo".