Adif desmontará los vagones caídos al Sil para retirarlos posteriormente en ferrocarril

Foto de los vagones descarrilados en las inmediaciones del Sil remitida por Galicia en Común
Foto de los vagones descarrilados en las inmediaciones del Sil remitida por Galicia en Común
GALICIA EN COMÚN

El Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) ha iniciado este miércoles el operativo para retirar los vagones de mercancías que permanecen en el punto en el que descarriló un tren de mercancías en Carballeda de Valdeorras (Ourense), para lo que los desmontará en el propio lugar para luego transportar los restos en ferrocarril. Está tramitando los permisos para desarrollar las tareas.

En el lugar quedan cuatro vagones: dos que están junto a la vía, en el lado del talud, y otros dos que se cayeron hacia el cauce del río Sil tras ser empujados por unas máquinas. Uno de ellos llegó al agua y el otro se quedó volcado en la pendiente entre la vía y el río.

Adif ha informado a través de un comunicado de que la solución ha sido consensuada y será ejecutada por los técnicos de Adif y de Renfe y provocará que la circulación se vea interrumpida en la línea, por lo que se establecerá un plan alternativo de transportes. Los trabajos durarán en torno a una semana, según los cálculos del ente.

El plan es desmontar los vagones en el lugar en el que se encuentran para "facilitar el traslado de los mismos fuera de una zona de difícil acceso". Para desarrollar estas tareas, ha indicado Adif, "se están tramitando los permisos preceptivos, que incluyen una autorización para usar maquinaria no agrícola ni forestal en zonas próximas a montes, que debe emitir la Dirección Xeral de Defensa do Monte de la Consellería do Medio Rural, y otra para hacer trabajos en una zona de protección del cauce del río, que debe conceder la Confederación Hidrográfica Miño-Sil.

En el operativo se emplearán dos grúas de carretera de 80 toneladas, con las que se estabilizarán los vagones situados junto a la vía y que permitirán que los trabajadores y los equipos que necesiten bajen al vagón que se encuentra en la orilla del río y que, una vez desmontado, se puedan retirar las piezas.

Los restos de los vagones, ha explicado Adif, se transportarán por vía férrea a la estación de Quereño, en la misma provincia de Ourense.

Apertura de un vial de acceso

Los operarios deberán construir un vial de acceso para vehículos de carretera, de 400 metros de longitud, para que las grúas puedan ir desde la estación de Sobradelo hasta el punto del descarrilamiento. El perímetro se desbrozará para evitar posibles incendios por el uso de maquinaria.

Para que las grúas trabajen sobre la plataforma de la vía habrá que acondicionarla, ha añadido Adif, que ha detallado que habrá que desmontar la catenaria en la zona de trabajo.

El operativo, ha destacado, está diseñado para "garantizar las máximas condiciones de seguridad" para los trabajadores y medios auxiliares implicados, así como para "preservar las condiciones del entorno natural". Sus técnicos y los de los organismos ambientales competentes están "en contacto permanente".

Medidas de restauración

Aunque Adif estima que necesita una semana para completar estos trabajos, ha apuntado que dependerá de la rapidez en la obtención de los permisos, de que se puedan desarrollar en condiciones seguras para los trabajadores y el entorno y de "la propia evolución de las tareas en unas condiciones de notable complejidad".

Una vez retirados los vagones, la vía deberá ser reacondicionada y la catenaria instalada de nuevo, ha agregado el ente ferroviario, que ha asegurado que "analizará y promoverá", con la supervisión de la Confederación Hidrográfica Miño-Sil, "las medidas de restauración del entorno para su completa recuperación".

Depuración de responsabilidades

Asimismo, ha recordado que mantiene abierta una investigación sobre lo sucedido el pasado domingo, cuando en las labores para retirar los vagones, dos de ellos fueron empujados hacia el lado del río y uno llegó hasta las aguas.

El descarrilamiento de un tren de mercancías, ocurrido el 28 de julio, afectó a 11 vagones, provocó el cierre de la vía y causó "importantes daños" en la línea León-A Coruña. Adif ha agregado que analiza "todas las acciones efectuadas", en las que participó también Renfe, como titular del tren, y que, "una vez se disponga de todos los datos, se depurarán, en su caso, las responsabilidades pertinentes".

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