Después de 40 años, Ana, la hija de Chito el lechero, deja Francia para regresar a la Casa Grande, en Badajoz, donde tuvo que ponerse a servir para paliar el hambre de su familia. Allí conoció y trabó amistad con la señorita Rosa, a quien debía acompañar y servir.

La Segunda República y la Guerra Civil españolas se retratan, a través de las vivencias de estas dos mujeres, en Y sin embargo te quiero, la obra teatral de Miguel Murillo a la que dan forma Ángeles Martín y Alejandra Torray.

La pieza se representa en el Teatro Galileo de Madrid hasta el próximo lunes, 8 de diciembre. El día 12 empezará en Huercal Overa (Almería) su gira nacional.