Dos etarras efectuaron al menos dos disparos que alcanzaron en la frente y en el pecho al empresario Ignacio Uría Mendizabal, de 71 años, quien murió pocos minutos después.

Según fuentes del Gobierno Vasco, al parecer, los etarras robaron un Alfa Romeo tras dar el alto a su propietario y maniatarle, coche que usaron para cometer el atentado. Lo habían robado en el alto de Itziar, y tras matar a Uría regresaron a este mismo lugar para recuperar el primer coche utilizado y huir. Para borrar las huellas, prendieron fuego al Alfa Romeo.

Los terroristas se acercaron de frente al empresario, uno de los responsables de la empresa Altuna y Uría, cuando había salido de la sede de esta compañía y se dirigía al restaurante Kururi.

Le tirotearon en el aparcamiento

En el aparcamiento de este restaurante, se bajaron del coche robado y le dispararon.

Uría quedó malherido en primera instancia, pero los servicios asistenciales que trataron de reanimarlo no pudieron hacer nada por su vida.