El norte quiere reducir las transferencias al mínimo y el sur recela del derecho a veto: los puntos de discordia entre los 27

Reunión entre Sánchez, Conte, Merkel, Macron, Michel y Rutte.
Reunión entre Sánchez, Conte, Merkel, Macron, Michel y Rutte.
CONSEJO EUROPEO

No hay demasiada prisa, pero tampoco demasiado optimismo. De la urgencia se ha pasado a ver la posibilidad de alargar la negociación como algo completamente viable. Las diferencias entre los 27 siguen latentes y los avances, hasta ahora mínimos, no permiten dibujar un acuerdo en el corto plazo. Tres días de cumbre apenas han servido para constatar que norte y sur marcan dos bloques diferencias a los que es complicado poner de acuerdo. Algunos de los líderes, de hecho, ya se resignan. Pero, ¿dónde está la discordia? "Se ha llegado a un punto en el que hay más teatro que otra cosa, y a ver quién cede antes", comentan fuentes consultadas por 20minutos.

Los frugales no se mueven: créditos y control

La última propuesta que el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, puso sobre la mesa introdujo algunos cambios para convencer al norte. 750.000 millones de euros en total, con 300.000 en préstamos y el resto -la mayoría- en transferencias a fondo perdido. A los frugales no les convence. Países Bajos, Austria, Dinamarca y Suecia, especialmente los primeros, quieren reducir las transferencias al mínimo. 

Empezarían a ver con buenos ojos un porcentaje de subsidios que se sitúe por debajo de los 200.000 millones, algo que el sur ve como "imposible de aceptar". Además, Michel también incluyó otro elemento importante: la posibilidad de que un Estado miembro pueda vetar el acceso a las ayudas de otro país si considera que no cumple ciertos requisitos.

El sur no quiere vetos

Es en ese punto donde aumentan los recelos de España, Italia o Portugal. No quieren que exista derecho a veto, pero podrían acabar aceptándolo si el reparto del fondo mantiene mayoría de transferencias. Grecia, por su parte, ya ha avisado. El primer ministro, Kyriakos Mitsotakis, asume que todas las partes deben hacer "concesiones" pero no a costa de "diluir" a ambición del fondo europeo de recuperación. "Simplemente no podemos permitirnos aparecer divididos o débiles", ha advertido.

Choques con Hungría

Otro de los grandes escollos para el acuerdo es la condicionalidad al respeto del Estado de Derecho que, según ha dicho Macron, la mayoría de países apoya. Sin embargo, este principio choca con el rechazo formal de Polonia y Hungría, cuyo primer ministro, Viktor Orbán, ha retado a los socios europeos al defender que si se demuestra que un Estado miembro viola los valores fundamentales "debe abandonar inmediatamente la UE".

"Macron ha dicho que el Estado de derecho es una cuestión existencial, es correcto. Así que si alguien no está dispuesto a aceptarlo debe dejar la Unión Europea inmediatamente. No debe ser castigado con dinero u otra cosa, hay que decirle 'adiós'", ha defendido Orbán en respuesta a preguntas de los periodistas cuando llegaba a la cumbre.

¿Cuestión de liderazgos?

"Hay un componente importante de performance político", cuentan las fuentes. Y es que los líderes se juegan todas las cartas. Están solos, sin asesores, y tensar la cuerda al máximo es también parte de la negociación. Así, hay que tener en cuenta que las propuestas de Rutte y Kurz, por ejemplo, están apoyadas en unas encuestas que les dan una elevada aprobación. En cambio, Sánchez y Conte tienen mucha más prisa porque se aprueben las ayudas.

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