Los vecinos del barrio del Agra do Orzán volvieron a retomar ayer frente a las puertas del Observatorio las concentraciones en contra del plan del parque, en donde se construirán cerca de 450 viviendas.

Los residentes, que sólo hicieron un parón de sus manifestaciones en el mes de agosto, reclaman desde hace meses una respuesta del Ayuntamiento, al que exigen que prime las zonas verdes sobre la construcción de edificios.

En el barrio, que vivió su máxima expansión en los años 60, quieren decir adiós al cemento y ganar espacios de juegos en parques. Sin embargo no existe ninguna zona verde y los 1.400 metros cuadrados que se reservarán en el futuro parque les saben a poco a los niños y mayores de esta zona.

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