Desalojan a 50 okupas de un bloque de Mataró, parte de ellos con antecedentes por robos con violencia

  • 70 policías han participado en el operativo, que se ha llevado a cabo en el barrio de Cerdanyola. 
Protesta de vecinos ante un piso okupado por una familia en Mataró, el domingo 21 de junio de 2020.
Protesta de vecinos ante un piso okupado por una familia en Mataró, el domingo 21 de junio de 2020.
ACN

Un amplio dispositivo de 70 policías ha desalojado este jueves el edificio de la calle Jaume I del barrio de Cerdanyola de Mataró, donde vivían medio centenar de okupas. 

En el operativo han participado la Policia Local, los Mossos d'Esquadra y la Policía Nacional, ya que algunas de las personas tenían requerimientos pendientes por cuestiones de extranjería. La mayoría de los okupas acumulaban antecedentes por robos violentos y su presencia había deteriorado la convivencia en el barrio. 

La Policia Local ya notificó el pasado lunes la necesidad de desalojar el edificio alegando problemas de seguridad y salubridad en el bloque, pero ante la actitud de los okupas un juez de Barcelona ha autorizado la entrada en el inmueble. El desalojo se ha llevado a cabo sin incidentes.

El operativo ha arrancado a las ocho y media de la mañana, con la entrada de la Policia Local en el bloque. El Ayuntamiento ya había ordenado el lunes el desalojo después de que técnicos municipales informasen de deficiencias de seguridad y salubridad, pero los okupas no se fueron y el martes pasado el juez autorizó que se entrase por la fuerza.

De las 37 viviendas de la promoción había 25 okupadas con un total de 45 personas. Algunos tenían antecedentes por robos con fuerza, robos violentos y tráfico de drogas. En este sentido, el jefe de la Policia Local de Mataró, Mateo Sánchez, explica que el bloque era un foco de problemas vecinales, dando pie a "discusiones y peleas".

Protesta vecinal el pasado domingo

"Se se hubiese okupat cívicamente, no hubiese pasado nada, pero los vecinos no podían aguantar una okupación con todos estos problemas", añade el presidente de la asociación de vecinos del barrio, Bangaly Toure, que ha seguido el desalojo desde el lugar de los hechos. Los vecinos, de hecho, se manifestaron el domingo pasado contra los problemas de convivencia en la zona.

Al menos cinco de los okupas han pasado a disposición de la Policía Nacional por cuestiones de extranjería, pero el resto, a pesar de los antecedentes, han quedado en libertad. A los que estaban empadronados en Mataró, ya el lunes, el Ayuntamiento les ofreció una alternativa a través de Serveis Socials, pero solo tres familias se han acogido en un primer momento.

Con el cierre de este bloque, Mataró acaba con uno de los principales focos 
de conflictividad de la ciudad

El bloque ha quedado en manos de la Sareb, que era el propietario. Según ha informado el Ayuntamiento, la entidad se habría comprometido a trasladar los objetos personales de los okupas a un almacén para que los puedan pasar a recoger y también hará el tapiado, tanto de las viviendas de manera individual, como de los accesos al bloque, para evitar nuevas okupaciones.

Con el cierre de este bloque, Mataró acaba con uno de los principales focos de conflictividad, aunque la Policia Local mantiene abiertos diversos expedientes similares por otras okupaciones. Además, también hay el temor de que los okupas desalojados este jueves puedan volver a okupar otros inmuebles en los próximos días.

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