En una terraza, en la piscina, en el supermercado... ¿dónde es más probable contagiarse de coronavirus?

El Gobierno de España publicó ayer en el Boletín Oficial del Estado (BOE) la orden que regula las condiciones para el uso obligatorio de mascarilla mientras dure la crisis sanitaria ocasionada por el coronavirus.
Varias personas paseando por la calle con mascarilla.

En unas vacaciones de verano claramente marcadas por el coronavirus, muchos españoles disfrutan de ellas con miedo a un posible contagio. Generalmente suele suceder debido a que un conviviente se infecta y lo traspasa a los demás, pero para que esto suceda uno de ellos tiene que haberlo contraído de otro ambiente

Tras un largo confinamiento, las calles, las terrazas o las playas se han ido llenando de ciudadanos con ganas de disfrutar de la libertad de la que fueron privados durante tres meses. Sin embargo, esto supone un incremento del riesgo de contagio de Covid-19 bajo una norma básica: a mayor concentración de personas mayor probabilidad de contraerlo. 

En primer lugar, cabe destacar que para que una persona se infecte de coronavirus, debe recibir una dosis suficiente de partículas víricas. En el caso del coronavirus SARS-CoV2, la cifra de partículas que debe recibir varía en torno a 700 y 3.000, ya que tiene una tasa de transmisión más alta que otros virus.

Cuando una persona tose, se pueden expulsar unas 3.000 pequeñas gotas de partículas víricas que viajan a alrededor de 80 kilómetros por hora. Por otro lado, un estornudo común emite unas 30.000 gotas que salen a unos 322 kilómetros por hora. Por ello, al toser o estornudar se puede liberar hasta 200 millones de partículas víricas, mientras que al hablar la cifra es de en torno a 200 por minuto, según un estudio estadounidense

¿Cómo influye si es un espacio abierto o cerrado? 

Joan Ramón Villalví, miembro de la Junta Directiva de la Sociedad Española de Salud Pública y Administración Sanitaria, señala a 20Minutos cómo es el proceso del contagio: "La transmisión es principalmente por contacto estrecho. Esto significa que pasa el virus de una persona a otra que está muy cerca a través de la mucosa que tenemos en la nariz y en la boca. Existen también otros tipos de transmisión como la aérea o a través de objetos, pero juegan un papel más modesto".

En cuanto a cómo afecta según el espacio en el que nos encontremos, el epidemiólogo es claro: "Estos contactos cercanos son más probables que se produzcan en lugares cerrados y mal ventilados, por lo que la probabilidad de contagio aumenta". Para los espacios abiertos, se reduce el nivel de contagio, pero para que sea efectivo se debe "guardar las distancias de seguridad y utilizar la mascarilla". 

El principal riesgo al aire libre son las grandes concentraciones de personas, como pueden ser conciertos o fiestas multitudinarias, "porque si hay un infectado puede contagiar a un alto número de personas, pero por suerte para este verano no están previstas estas actividades", celebra Villalví.

Discotecas, supermercados, gimnasios.. ¿Cómo es el riesgo de contagio?

La vida nocturna en bares y discotecas se encuentra en pleno debate sobre hasta qué límite es seguro que abran sus puertas, sin que les suponga pérdidas económicas a los dueños. Villalví recuerda que esto no es un tema menor: "En países como Corea del Sur pensaban que habían superado el virus y hubo un rebrote relacionado con el ocio nocturno".  

Los condicionantes que tienen estos lugares son los siguientes: "En primer lugar, son lugares cerrados y, en general, malventilados. Además, la música está a un volumen alto, lo que implica que para mantener una conversación hay que hablar más alto y por lo tanto, se expulsan más partículas. Por ello, este tipo de bares y discotecas son los lugares donde más fácil es el contagio".  

Para otros lugares con un flujo de personas reseñable, como supermercados o gimnasios, el epidemiólogo cree que las medidas tomadas hasta el momento son efectivas: "En general el comercio ha incorporado muy bien las medidas de protección. Sobre todo con el control de capacidad, obligatoriedad de mascarilla, higiene intensa de las instalaciones. De momento, no tenemos noticias de que esto suponga un riesgo importante". 

Terrazas, piscinas, playas... ¿lugares abiertos pero con riesgo?

En los lugares abiertos se tiene una probabilidad menor de contagio, pero esto no significa que sea imposible. Un exceso de confianza, la no utilización de la mascarilla o no guardar las distancias adecuadas puede significar una transmisión del virus. 

En cuanto a las terrazas, Villalví explica que por lo general "estamos al aire libre y compartimos la mesa con gente cercana. Pero es importante que todos, y especialmente las regiones en donde se dan más casos positivos, se establezcan aforos máximos y distanciamiento entre los grupos".  

Por otro lado, para las piscinas, "el agua suele estar tratada con desinfectante y además no es un vehículo de transmisión. Además, las autoridades han aplicado medidas: el aforo está limitado y el espacio de las personas suele estar controlado, como ocurre también en las playas. Si se sigue respetando esto no hay una alta probabilidad de contagio", concluye el experto. 

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