Emilio del Río: "Cicerón es uno de los grandes intelectuales de la Historia"

  • El exdiputado y exsenador describe la vida en la antigua Roma en ‘Calamares a la romana’.
Emilio del Río, vestido de romano en el centro de Madrid.
Emilio del Río, vestido de romano en el centro de Madrid.
JORGE PARÍS

Siempre con la toga a mano, este doctor en Filología Clásica habla con pasión y mucho humor de cómo nos parecemos a nuestros antepasados y de la importancia del latín en la actualidad. Emilio del Río, exdiputado y exsenador, ha publicado Calamares a la romana (Espasa).

Al leer cómo vivían y lo que hacían los romanos, no parece que haya pasado tanto tiempo. Claro, es que nos reconocemos en ellos. Cuando leemos cómo vivían, se relacionaban, qué hacían al salir de trabajar y en sus casas, quitando que no tenían tele y luz eléctrica, en lo demás somos romanos. Vivimos, amamos, reímos e insultamos como ellos. Si quitamos la tecnología y, obviamente, los avances en materia sanitaria, un romano se sentiría como en casa en una ciudad como las nuestras.

Ellos asumieron con naturalidad el divorcio y el matrimonio homosexual. A nosotros nos costó más. Una de las grandes lecciones del mundo clásico es que el progreso no es infinito, que la civilización se puede disolver. Tenemos la impresión de que nuestro modo de vida es permanente, pero ha llegado, no un meteorito del espacio, un microscópico virus de China para hacer ver lo frágiles que somos. Es lo que intento trasladar también con el libro, sobre todo con el último capítulo: el mensaje es que hay que vivir la vida. Algunas de las cuestiones en las que se ve claramente es la sexualidad, el divorcio, el matrimonio homosexual... Nosotros somos una cultura muy pudorosa.

Emilio del Río, vestido de romano en el centro de Madrid.

emilio del río

  • Logroño, 1963. Filólogo clásico y expolítico.
Doctor en Filología Clásica. Ha sido diputado regional, nacional y senador por el PP. Y portavoz del Gobierno de La Rioja. Ahora es director general de Bibliotecas, Archivos y Museos de Madrid. Colabora en Las mañanas de RNE. El Gobierno le concedió la Gran Cuz de Alfonso X el Sabio en 2019.

Los romanos iban al barbero, a la tintorería, vivían de alquiler... ¿qué le llama más la atención? Me hace gracia, porque tenemos la idea, por las películas y las esculturas, de que los romanos vivían todos en chalets e iban con togas blancas. ¡Vivían en manzanas de hasta seis y siete alturas! Tenían terrazas, toldos, macetas... de hecho, se llegó a aprobar una ley para limitar el precio del alquiler; por supuesto, no lo consiguieron tampoco entonces en las grandes ciudades. En los chalés vivían solo unos pocos, los que tenían dinero, por tanto, para cuestiones tan básicas como lavar la ropa, cortarse el pelo o comer tenían que salir a la calle.

Y acababan en los bares... Les encantaban. Al acabar la jornada laboral, cenaban, tomaban unos vinos, tenían música en directo, etc. Eran apasionados del vino. Les gustaba también vestir de colores, cada temporada cambiaba la moda, y para teñir la ropa iban a las tintorerías, donde la lavaban y planchaban. Y las peluquerías eran unisex, se sentaban en una silla, les ponían una tela para no llenarse de pelos (sudarium) y había un espejo. Y como le tenían pavor a la calvicie, los chicos se ponían pelucas y se teñían tanto como las mujeres. Y usaban cosméticos.

Dice que en España tenemos olvidados a Adriano, Trajano y Teodosio mientras en el Reino Unido le hicieron una serie a Claudio. ¿A qué se debe? España es un gran país y yo me siento orgulloso de ser español, pero hay otros grandes países como Francia, Inglaterra y Alemania que estudian más latín y cultura clásica. Y la lengua y la cultura de los dos últimos no vienen estrictamente de la lengua y cultura latinas, aunque tienen mucha influencia. También cuidan más su pasado romano. Claudio ni siquiera era británico, pero lo tienen como si lo fuera, porque fue quien romanizó las islas. Tenemos que mejorar en ese sentido.

"Tenemos a escritores como Séneca, Marcial y Quintiliano y a dos de los mejores emperadores: Trajano y Adriano"

Nuestras producciones audiovisuales quizá prefieren otras épocas. Posteguillo ha recuperado a Trajano a través de sus novelas, pero tenemos a grandísimos escritores como Séneca, Marcial y Quintiliano y a dos de los mejores emperadores: Trajano y Adriano. Y Teodosio, siglos más tarde. Todavía estamos buscando que se haga una serie o una película sobre ellos.

¿Cuál es su emperador favorito? Prefiero la fase previa. El Imperio es la culminación de la extensión romana, pero bajo una apariencia de democracia. Hay tres etapas en Roma: la Monarquía, que son unos 500 años, la República y el Imperio, hasta que desaparece la civilización romana. Prefiero la fase democrática y a los cónsules; salieron tan escaldados de la Monarquía que en lugar de un primer ministro o cónsul tenían dos, ¡votaban a dos! Imaginemos ahora, que ya es un lío con uno... .

¿A qué autor clásico considera más interesante? Cicerón, sin duda, es uno de los grandes intelectuales de la historia. Zweig le dedica un capítulo en Momentos estelares de la humanidad: podría haber salvado a la República, pero rechaza eso después de que asesinan a Julio César y a partir de ahí llega el Imperio. Y la humanidad ha tardado miles de años en volver a votar, a tener cloacas, aceras o zonas cerradas al tránsito de vehículos. Cicerón representa la esencia de la democracia y también una manera de entender la vida. Dice una cosa muy bonita: «La felicidad es tener una biblioteca al lado de un huerto».

Usted ha sido diputado, senador... Nadie es perfecto.

... y se ha especializado en la oratoria. ¿Por qué cuesta encontrar a un político que hable bien? Nuestro sistema educativo no le presta importancia a la comunicación frente a otros como, por ejemplo, el inglés. Una parte fundamental de la comunicación pública es la memoria, esto lo enseñan Quintiliano, Cicerón y Aristóteles, y la hemos perdido, lo leemos todo. Además, los romanos le daban una enorme importancia a la imagen, cómo ponerse la toga, mover las manos... Luego, algo clave: el mundo clásico te da una forma de conocimiento del mundo y de nosotros mismos y eso nos permite ser más críticos y libres. Y yo me pregunto: ¿hay algo más importante que ser ciudadanos más libres?

"Uno de los políticos que mejor comunica es el alcalde de Madrid, Martínez Almeida"

¿Qué político destacaría por su oratoria? Unos tienen unas artes mejores que otros, pero el problema es que esto se ve siempre por el tamiz partidista. Yo creo que ahora mismo uno de los políticos que mejor comunica es el alcalde de Madrid, José Luis Martínez Almeida.

¿Y en el Congreso o el Senado? No me parece que ninguno destaque de una forma decisiva desde el punto de vista de la comunicación.

¿Se siente uno más importante cuando lleva una toga? Se siente el peso de la toga, que se dice, ¡porque pesa muchísimo! Es una cosa enorme, mide más de cinco metros. Se siente lo mismo que cuando uno hace el gesto de la peineta –que nos viene de los romanos–, una continuidad. Aunque también cuando nos ponemos la camiseta o la ropa interior, porque nos pensamos que los romanos no llevaban nada debajo...

¿Deberíamos tener grabados a fuego los lemas tempus fugit y carpe diemEsto es un suspiro. Tenemos que aprovechar la vida, el tiempo huye, y esta es la gran lección que nos dan los clásicos y que nos ha dado también la pandemia, que tenemos que vivir la vida y aprovecharla, dar lo mejor de uno mismo cuando trabaja, aprovechar el momento en el que se está con la familia o con los amigos y disfrutar cada momento de esta aventura maravillosa, de este regalo que es la vida. Como dice Ana Belén, "Esta vida es un regalo".

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