España exige un acuerdo en julio sobre el Fondo de la UE y limita su línea roja a que no sea menor a 750.000 millones

  • Sánchez y el portugués Costa rechazan que se impongan duras condiciones para recibir los fondos.
  • Los Presupuestos dependen del reparto de fondos europeos mientras Montero vuelve a retrasar el proceso presupuestario. 
  • Portugal apoya a Calviño para presidir el Eurogrupo y Sánchez se muestra optimista ante la elección de su vicepresidenta.
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Aprentón de manos sin tocarse entre Sánchez y Costa, este lunes en Lisboa.
Aprentón de manos sin tocarse entre Sánchez y Costa, este lunes en Lisboa.
EP

Dentro de 11 días, los líderes de la UE volverán a reunirse en Bruselas -por primera vez de forma presencial desde el inicio de la pandemia- para hablar del reparto del Fondo de Recuperación de la UE y el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha dejado clara este lunes la posición de España ante una negociación que se espera ardua. España quiere que haya acuerdo ya en julio sobre cómo se repartirán los Estados miembros un fondo de 750.000 millones de lo que Madrid no aceptará ninguna disminución en su cuantía. Se trata de la línea roja con la que el Gobierno afronta una negociación en la que también buscará que España salga lo mejor parada posible de un enfrentamiento con posturas los países que, a diferencia de Madrid, abogan por fijar duras condiciones para beneficiarse de los fondos o reducir el montante de las transferencias directas para aumentar el de los créditos, que habrá que devolver.

"El mes de julio es el mes para el acuerdo en Europa", ha aseverado Sánchez en una rueda de prensa en Lisboa, donde ha dejado claro que su intención es alcanzar un acuerdo ya en el Consejo Europeo del 17 y 18 de julio. Que haya un acuerdo lo antes posible y no se postergue hasta septiembre es importante para el Gobierno porque la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, sigue a la espera de conocer con exactitud cuántos millones llegarán de la UE para elaborar la propuesta de Presupuestos de 2021, que la semana pasada volvió a experimentar un nuevo retraso sobre el plan previsto.

En principio, se esperaba para hace días la Orden Ministerial de Hacienda que marca el inicio del proceso de elaboración de los Presupuestos, la que pide a los distintos ministerios del Gobierno que remitan una previsión de gastos. Sin embargo, este trámite aún no se ha realizado.

Sobre la cuantía del fondo, el presidente ha recordado que España propuso que fuera de entre un billón y un billón y medio y que finalmente la Comisión Europea propuso 750.000 millones. Sánchez se ha aferrado a esta propuesta y también la que hicieron de manera conjunta "países tan importantes" como Alemania y Francia para advertir de que las ideas que "distintos países hemos ido aportando a este debate, todas decían que la envergadura del fondo de recuperación tiene que ser como mínimo la cantidad que se está planteando por la Comisión". Es decir, no bajar de 750.000 millones, de los que unos 140.000 serían para España, entre transferencias directas y préstamos.

Sánchez ha almorzado este lunes en Lisboa con el primer ministro de Portugal, António Costa, en la primera parada de una gira europea en la que buscará apoyos en la negociación e intentará ablandar la postura de los países duros, los llamados "frugales". A los primeros ministros de dos de ellos, de Holanda y Suecia, visitará la semana que viene en Ámsterdam y Estocolomo. Antes, esta semana, Sánchez ha optado por empezar por líderes amigos. Este lunes con Costa y el miércoles recibirá en Madrid al primer ministro italiano, Giuseppe Conte.

Sin condicionalidad

En una rueda de prensa con Costa, Sánchez se ha referido al mantenimiento de la cuantía total de 750.000 millones como línea roja de su Gobierno en una negociación en la que los países del sur de Europa vuelven a enfrentarse al grupo de los "países frugales", que ya se marcaron un tanto al impedir que el Fondo de Recuperación ascendiera hasta el billón y billón y medio y ahora quieren obligar a los países que se beneficien de él a hacer reformas estructurales, que van más allá de las propuestas por la Comisión -en materia de creación de empleo, cohesión social, digitalización o lucha contra el cambio climático-, las mismas que este lunes han defendido en Lisboa Sánchez y Costa.

Por otra parte, fuentes del Gobierno alertaban hace unas semanas de la posibilidad, no deseada por Madrid, de que hubiera cambios no tanto en la cuantía que en principio le correspondería a España de unos 140.000 millones, sino para recortar la cantidad en transferencias directas -unos 77.000 millones- para aumentar los créditos -por valor en principio de 63.000 millones-

Según el primer ministro portugués, la propuesta de la Comisión es "inteligente, justa y equilibrada" porque no es un "cheque en blanco" pero tampoco supone la llegada de la "troika" a los países más afectados por la Covid, en alusión a los "hombres de negro", los técnicos de la Comisión Europea y el FMI que revisaron in situ las cuentas nacionales de los países rescatados durante la crisis financiera. Portugal y España entre ellos.

También Sánchez ha negado la condicionalidad más allá de lo que propone la Comisión. "Para nosotros tiene que estar vinculada con cuestiones como la transición ecológica, la digitalización o la capacidad de nuestro capital humano", ha dicho el presidente, que ha añadido que "ahora mismo, la tarea de todos, de empresas, administraciones públicas y Europa tiene que ser el crecimiento económico y la creación de empleo". "Mezclarlo con otra serie de políticas me parece que no es el momento ahora mismo", ha afirmado.

Para España, es "más importante" la "temporalidad" a la hora de devolver los créditos del fondo de la UE. Como mensaje a los "frugales",  ha dejado claro que el Gobierno "siempre ha estado comprometido con la estabilidad presupuestaria, como no puede ser de otra manera".

Calviño y el Eurogrupo

Una semana de organizar un acto de reapertura solemne de la frontera, Sánchez y Costa han vuelto a exhibir este lunes una total sintonía, que podría llegar a la coordinación en la elaboración sus respectivos Planes Nacionales de Reforma -los que se deben enviar a la Comisión Europea también para recibir el fondo de recuperacion- por lo que se refiere a medidas sobre el medio rural.

A más corto plazo, la alianza entre ambos países tiene otra protagonista. La vicepresidenta tercera española, Nadia Calviño, se someterá este jueves a la votación entre sus colegas europeos para ser o no elegida presidenta del Eurogrupo, en este caso, para suceder al ministro portugués de Finanzas, Mario Centeno.

Costa ha mostrado su apoyo a la candidatura de la española, que se medirá con los ministros de Irlanda y Luxemburgo. "Apoyamos a Nadia Calvño como presidenta del Eurogrupo", ha dicho, sumándose al respaldo que también ha recibido de la alemana Angela Merkel.

Por su parte, Sánchez no ha querido avanzar si su vicepresidenta cuenta ya con los apoyos necesarios, pero no ha ocultado que cree que tiene muchas posibilidades. "Estamos hablando con todos los Gobiernos de la zona euro, estamos trabajando. Permítanme que no desvele nada, pero estamos razonablemente optimistas", ha dicho.

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