La fiesta del octavo cumpleaños de un escolar sueco ha llegado hasta el Parlamento, a cuenta de una supuesta discriminación de dos compañeros que no habían sido invitados al ágape.

Los padres del niño que cumplía años mandaron al colegio las invitaciones para todos los niños y niñas de la clase, a excepción de dos alumnos.

Los profesores consideraron esta discriminación ilegal, por lo que requisaron las invitaciones.

El colegio, sin razón

El asunto llegó a manos del Parlamento, quien ha criticado la decisión del colegio y ha dirimido que cada niño es libre de invitar a quien quiera a su fiesta de cumpleaños.

Normalmente no se invita a los enemigos a una fiesta, dice el papá del niño

"Los profesores no tienen derecho a requisar las invitaciones" dice en su escrito el Parlamento, aunque no será sancionado por haberlo hecho, añade.

Ocurrió en una escuela primaria del sur del país en el  mes de mayo. Los profesores devolvieron al cumpleañero sus invitaciones por haberse dejado fuera de la lista a dos compañeros.

Queja del padre

El padre del niño que cumplía ocho presentó una queja alegando que los no invitados no podían sentirse discriminados.

"Uno de ellos no invitó a mi hijo a su propia fiesta de cumpleaños y el otro se dedicó a acosar a mi niño durante seis meses. Normalmente no se invita a los enemigos a una fiesta", dijo el padre a la prensa.

La escuela mantenía que o todos eran invitados, o las invitaciones no las repartiría el colegio.