Sánchez y Casado entran de lleno en una campaña del 12-J con regusto nacional

  • Casado se acerca al ala moderada de Feijóo y apela a la "unidad" rechazando la "confrontación" que genera el PSOE.
  • Sánchez asegura que el 12-J se decide si triunfa el modelo del "sálvese quien pueda" o el de "no dejar a nadie atrás".
Feijoo y Casado en la presentación de Feijoo como candidato del PP a las eleciones autonómicas del 12 de julio
Feijoo y Casado en la presentación de Feijoo como candidato del PP a las eleciones autonómicas del 12 de julio
Álvaro Ballesteros

El 12 de julio solo se celebran elecciones (las que tuvieron que atrasarse en abril por el coronavirus) en Galicia y el País Vasco. Pero pocos dudan de que esos comicios, celebrados apenas unos días después de la entrada en la 'nueva normalidad' tendrán una evidente lectura a nivel nacional, y de ahí que tanto el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, como el líder de la oposición, Pablo Casado, hayan decidido implicarse desde el primer minuto en las campañas de sus respectivos partidos.

Tanto Casado como Sánchez estuvieron presentes este sábado en sendos mítines en Galicia, el primero acompañando a su candidato a la Xunta, el presidente Alberto Núñez Feijóo, y al expresidente Mariano Rajoy, y el segundo de la mano del aspirante socialista a la presidencia gallega, Gonzalo Caballero. Y ambos ofrecieron discursos en clave nacional muy centrados en el recién estrenado escenario post-pandemia.

Quizá, de ambos, sea Casado quien más se juega el 12 de julio, aunque no sea candidato. En el País Vasco, las encuestas no son precisamente optimistas para con la coalición de PP y Cs, cuyas listas encabezará el popular Carlos Iturgaiz, una apuesta personal de Casado que representa al ala dura del partido en Euskadi y cuya elección provocó la sonada dimisión de Alfonso Alonso -considerado más próximo a la corriente moderada- como líder del PP vasco. 

Un fuerte batacazo de Iturgaiz el 12-J supondría, de refilón, un golpe para la estrategia de dureza retórica utilizada por Casado en los últimos meses contra el Gobierno, en la que también se inscriben dirigentes como la portavoz Cayetana Álvarez de Toledo. Y ese revés se redoblaría si, en Galicia, se cumplen las previsiones y Feijóo revalida la presidencia de la Xunta, ya que implicaría un triunfo de la principal de las figuras que, dentro del PP, defienden una mayor moderación verbal.

Casado se acerca a Feijóo y apela a la "unidad"

No obstante, en el PP insisten en rechazar que existan dos alas dentro del partido, y Casado acompañó este sábado a Feijóo en un acto en el que hizo hincapié en la necesidad de la "unidad" para salir de la crisis del coronavirus. El líder popular, que hace unos días ya votó a favor del decreto de nueva normalidad del Gobierno, mantuvo el tono algo menos agresivo que ya estrenó hace unos días, aunque lo cierto es que no faltaron críticas a un Ejecutivo central al que acusó de dividir España en "dos bandos".

"Un país dividido en dos bandos es un pueblo hecho pedazos. Hay que huir de los bloques, de la confrontación", sostuvo Casado, que apeló "a la convivencia diaria" y aseguró que su partido plantea "una alternativa de futuro" basada en la "unidad". "La nueva normalidad para el PSOE vuelve a ser la creación de desempleo" y el "intento de dividir a la sociedad española", afirmó el líder del PP, que aseguró que su partido, por el contrario, "crea empleo y une a los españoles" cuando está en el Gobierno.

Pero si algo destacó en el discurso de Casado es que quiso acercarse a Feijóo para asumir su posible victoria también como del PP nacional. Y confió en que ese eventual triunfo le catapulte a él a la Moncloa. "El PP de Galicia siempre ha augurado buenos tiempos para el resto de España", dejó caer Casado, que aseguró que "la normalidad del PP" es "el milagro" económico "de Aznar" y "de Rajoy", y "el que volveremos a hacer cuando nos vuelvan a dar la confianza para rescatar a España de otra crisis muy dura".

Sánchez reivindica su gestión

De la misma forma, Pedro Sánchez también enarboló un discurso de marcado carácter nacional en el mitin que ofreció en Ourense, acompañando al candidato Gonzalo Caballero. Pese a vestir una sencilla camisa y una chaqueta informal, Sánchez se puso el traje de presidente del Gobierno para pedir a los ciudadanos que no bajen "la guardia" ante los posibles rebrotes. Y defendió, además, que "no es lo mismo quién gobierne una época de crisis".

Para Sánchez, lo que está en juego el próximo 12 de julio no es solo una presidencia autonómica, sino si triunfa el modelo del "sálvese quien pueda" o el de "no dejar a nadie atrás". "Lo que nos jugamos el 12 de julio es qué respuesta le damos a esta crisis", insistió. Y "para que nadie quede atrás nos hacen falta gobiernos comprometidos en Madrid y en Galicia", apuntó.

Y es que, según denunció Sánchez, las recetas del PP se basan en el "recorte" y el "sálvese quien pueda", y ese es el peligro de que Feijóo -y Casado- gobiernen. "Cuando llegó Rajoy al Gobierno recortó 8.000 millones en sanidad", aseguró el líder socialista, que recordó en su intervención algunas de las más contestadas medidas del anterior Ejecutivo, como "la reforma laboral, la contrarreforma de las pensiones" o "la financiación local que impusieron en contra de los alcaldes".

Para Sánchez, además, la ligera bajada del tono de las críticas del PP no implica un afán de colaboración real. "El PP lo que hizo, en lugar de sumar, fue crispar", y más aún, en lugar de tener como meta derrotar al virus, "se puso como objetivo derrotar al Gobierno". Pero los conservadores, sostuvo el presidente, "se equivocaron de objetivo y fracasaron", por lo que el PSOE, dijo, ha tenido que sortear la emergencia sanitaria "sin el apoyo del principal partido de la oposición, que dimitió de su responsabilidad".

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