El Gobierno planea cerrar el turismo y decretar la alarma si se descontrolan los brotes

Teresa Ribera y María Jesús Montero
Teresa Ribera junto a María Jesús Montero durante la rueda de prensa tras el consejo de ministros
EFE/J.J. Guillén

El Gobierno no tiene previsto actuar por ahora ante los últimos brotes de coronavirus, pero no descarta tomar medidas si fuera necesario. En caso de "agravarse" la situación, se plantea cerrar el país al turismo internacional y restringir de nuevo los movimientos mediante la declaración del estado de alarma. El Gobierno lanzó ayer estos dos mensajes –uno más voluntario que otro– al mismo tiempo que intentaba mantener la calma sobre los casos que se registran estos días. "No hay nada que temer en estos momentos", dijo su portavoz, María Jesús Montero.

En el plano internacional, la ministra de Asuntos Exteriores, Arancha González Laya, se ciñó al mensaje del Gobierno de que hasta que haya vacuna o tratamiento los brotes son inevitables. Pero también apuntó que "tampoco se excluye que haya que dar marcha atrás en algunas medidas de apertura y de libertad que hemos ido tomando los últimos días". 

Aunque no pronunció la palabra ‘turismo’, lo dijo tras una reunión en Valencia con el ministro alemán de Exteriores, Heiko Maas, que fue más claro al señalar que habían hablado de "cuáles podrían ser los umbrales, a partir de cuándo habría que intervenir" sobre la llegada de turistas. "Y uno de esos índices son más de 50 infecciones nuevas a la semana por cada 100.000 habitantes", dijo Maas

González Laya: "No excluimos que haya
que dar marcha atrás en algunas medidas
de apertura y de libertad"

En realidad, esta cifra es muy elevada porque supondría 23.750 nuevos casos, más de 3.000 diarios, casi como en los peores momentos de la pandemia. En todo caso, el Gobierno asegura que "la decisión no está tomada" y que se consensuará en el seno de la UE. "Lo haremos de manera mesurada, de manera que nos permita ser eficientes en tratar estos brotes que puedan surgir de manera localizada, quirúrgica, buscando controlarlos", dijo González Laya.

En el plano interno, el Gobierno recuperó ayer el estado de alarma como el mejor instrumento para limitar los movimientos. Todo, después de que en las negociaciones pasadas para prorrogarlo se comprometiera con ERC y Cs a hacer reformas legales para evitarlo. Ayer, el líder del PP, Pablo Casado, dijo que es "urgente" un plan jurídico ante rebrotes para no volver a estado de alarma y "tendió la mano" para cambiar alguna ley si el Gobierno lo considera oportuno.

Sin embargo, el Gobierno defendió ayer que el alcance de las reformas legales –por ejemplo, de la Ley de Salud Pública– es "limitado" y que si la situación se agrava, el instrumento adecuado para limitar movimientos es el estado de alarma.

"La alarma se puede volver a declarar en una parte del territorio", dijo la vicepresidenta Carmen Calvo. Montero matizó que no es algo que esté ahora sobre la mesa, que el Gobierno "no estudia ni en el medio ni largo plazo" tal posibilidad. Pero no cerró la puerta. "No tenemos en mente la activación del estado de alarma, pero sí hemos dicho que si la situación sanitaria del país cambia de forma importante, grave, por circunstancias que no están en estos momentos, [el Gobierno] activaría todos los mecanismos a su alcance para evitar la propagación del virus".

A pesar de sus pactos con ERC y Cs, el Ejecutivo sigue creyendo que el estado de alarma es el único mecanismo por el que se pueden restringir los movimientos más allá de casos individuales o en poblaciones pequeñas, como el confinamiento de Igualada en marzo. Lo ve el instrumento más "garantista" porque si se trata de restricciones de los derechos individuales, deberían pasar por el Congreso, vía decreto de alarma. En todo caso, el Gobierno no se lo plantea ahora y cree que son las comunidades las que deben atajar los brotes.

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