'Baby P.'
'Baby P.' murió en agosto de 2007. (THE GUARDIAN) THE GUARDIAN

El caso del pequeño Baby P., fallecido en agosto de 2007, está conmocionando no sólo a la sociedad británica si no también a las autoridades sociales de aquel país.

28 expertos trataron el caso de Baby P. y nadie pudo evitar la tragedia

Los tres detenidos por la muerte del bebé de 17 meses, su madre, su novio y otro nombre, esperan sentencia en la cárcel, y Sharon Shoesmith, directora de los Servicios Infantiles, espera cómo se desarrolla un caso que le puede costar su carrera.

La razón es que la familia de Baby P. recibió más de 60 visitas de trabajadores sociales pero no lograron frenar los malos tratos. Este martes, The Telegraph analiza los 28 "expertos" (el diario británico lo pone entre comillas) que trataron el caso, entre los que hay médicos, policías y trabajadores sociales, y que fallaron al salvar al bebé, desde su nacimiento el 1 de marzo de 2006. Los maltratos comenzaron, muy poco después.

Catálogo de "oportunidades perdidas"

El catálogo de "oportunidades perdidas" para salvar al niño incluye los moratones en la cabeza y el pecho de octubre del 2006 que fueron diagnosticados como una caída accidental, o en abril de 2007 cuando es empujado dentro de la chimenea, pero los acusados aseguran que lo hizo otro niño.

Dos días antes de morir, el bebé estuvo en urgencias con la columna rota

En junio de 2007, los servicios sociales ya tienen claro el caso de P., como de abandono y mal trato, pero nada cambia en su situación.

Dos días antes de su muerte, el bebé llega a urgencias con la columna vertebral rota, pero los médicos achacan la parálisis al estado emocional del niño y no le hacen un examen completo. El 3 de agosto, P. muere en el hospital.

Saturación de los trabajadores sociales

¿Por qué fallaron tan estrepitosamente los servicios sociales y médicos? Los primeros datos parecen apuntar a la saturación de los empleados sociales. Como muestra, la trabajadora social que se hacía cargo del caso tenía más del doble de casos asignados del máximo permitido.

Las autoridades británicas ya han iniciado una investigación para aclarar si se siguieron los procedimientos correctos en el caso y si se pudo haber evitado esta tragedia.