Lo que dicen los expertos sobre la dexametasona: cómo actúa, efectos secundarios y utilidad según el paciente

Un paciente de Covid-19 en el Complejo Hospitalario de Navarra.
Un paciente de Covid-19 en el Complejo Hospitalario de Navarra.
EFE
Un paciente de Covid-19 en el Complejo Hospitalario de Navarra.
EFE

Este martes, se produjo lo que muchos han considerado el anuncio más relevante en desarrollo médico frente al coronavirus SARS-CoV-2 desde el inicio de la pandemia. Tras meses de ensayos clínicos, finalmente, se ha demostrado que un fármaco, la dexametasona, es efectivo a la hora de reducir la mortalidad y la gravedad de la Covid-19.

Sin embargo, los médicos llaman a la prudencia. El anuncio realizado por la Universidad de Oxford fue solo un adelanto de un estudio aún no publicado y del que se conocen muy pocos detalles.

"Hay que cogerlo con pinzas. Los datos que aportan son bastante buenos pero no tenemos la metodología y además están en un ensayo clínico que no mide específicamente este medicamento, sino muchas variables diferentes", declara Nelson Montes, médico residente de Medicina Familiar y Comunitaria del Hospital 12 de Octubre de Madrid.

Concretamente el ensayo clínico se enmarca en el proyecto Recovery que, con base en la Universidad de Oxford, comenzó a testar a mediados de abril seis tratamientos con visos de éxito en la lucha frente a la Covid-19. Uno de ellos, la hidroxicloroquina, fue el primero en despertar grandes expectativas, pero ya ha sido abandonado ante la falta de evidencias de que tenga ningún efecto positivo en los pacientes.

"Hay que tener precaución, pasó lo mismo con la hidroxicloroquina. Al principio estábamos todos encantados y después se ha visto que no ha ayudado y que hasta puede tener efectos perjudiciales", añade Montes.

Esto es lo que sabemos hasta la fecha de la dexametasona y de su efecto sobre la Covid-19.

¿Qué es y para qué se emplea?

Se trata de un corticoide muy utilizado en pacientes que tienen inflamación en el sistema nervioso central, como para los edemas cerebrales o algunos tipos de meningitis. También se utiliza con enfermos de cáncer que estén recibiendo quimioterapia, en el contexto de los niños, con la laringitis, en problemas dermatológicos, en forma de crema y, en general, para cualquier tipo de patología que conlleve una inflamación asociada.

Esto supone que es un medicamento fácilmente accesible y sus efectos son sobradamente conocidos. "Es fácil de conseguir, está muy protocolizado ya en los hospitales y los médicos están acostumbrados a utilizarlo", explica María Tomás, portavoz de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (SEIMC) y microbióloga e investigadora del Hospital de A Coruña.

¿Cómo actúa frente a la Covid-19?

El SARS-CoV-2 ataca a las células del endotelio, el tejido que rodea los vasos sanguíneos del organismo, particularmente las de los pulmones. Este ataque genera una reacción en cadena en el organismo que provoca inflamaciones generalizadas de los órganos y el síndrome de dificultad respiratoria aguda, causa principal de la muerte por Covid-19. La fase final y, en algunas ocasiones, mortal de esa reacción autoinmune es conocida como tormenta de citoquinas.

"La tormenta de citoquinas es una respuesta inapropiada, excesiva, del sistema inmune que hace más daño que beneficio", explica José Ramón Paño, también representante de la SEIMC y médico del servicio de Enfermedades Infecciosas del Hospital Clínico de Zaragoza. "Este medicamento es una forma de intentar controlarla y mitigar sus efectos", añade Paño.

¿Es útil para todos los pacientes?

La dexametasona ha resultado particularmente efectiva para los casos más graves, precisamente por su capacidad de contrarrestar esa respuesta descontrolada del sistema inmune que solo se produce en los casos más severos de la enfermedad.

"El 80% de personas, que tienen síntomas leves y evolucionan favorablemente en casa, en principio, no tienen porqué beneficiarse de este tratamiento, porque no hay ese efecto hiperinmune que se da en los casos más graves", explica el doctor Montes.

¿Tiene efectos secundarios?

Sí y es por eso que solo debe emplearse para los casos indicados: los más graves. "Son fármacos que al bajar la inflamación, bajan la capacidad de respuesta del organismo ante agresiones infecciosas. Son fármacos inmunosupresores. También pueden favorecer la osteoporosis, la necrosis de cadera o las hemorragias digestivas, sobre todo en los pacientes que los toman a medio y largo plazo", explica el doctor Paño.

¿Puede combinarse con otros Tratamientos?

La cualidad concreta de este fármaco es la de evitar la inflamación del organismo que se produce a consecuencia de la respuesta del sistema inmune al ataque del coronavirus, pero no tiene ningún efecto sobre el propio virus. Por esta razón, será más efectivo si se combina con fármacos antivirales y otros tratamientos.

"Podría combinarse con otros tratamientos que son más eficaces en casos que no requieren ventilación, como el plasma con anticuerpos neutralizantes o el redemsivir", declara la doctora Tomás.

¿Qué supondrá para la lucha contra la pandemia?

La gran esperanza que ha generado la dexametasona es que, de confirmarse los datos, sea capaz de reducir la mortalidad del coronavirus, además del tiempo de hospitalización de los casos más graves. 

"El efecto real es que se va a morir menos gente y va a haber menos gente que necesite intervención en el hospital para que se recupere", declara el doctor Montes, que, sin embargo, advierte que será algo difícil de percibir: "Es muy difícil medir aquellos pacientes que se habrían muerto, pero no lo han hecho".

Con todo, esto supondría un gran alivio hasta que se logre el gran hito en el que todo el planeta tiene la vista puesta: la vacuna –o las vacunas– que ponga fin de forma definitiva a la mayor pandemia del siglo XXI.

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