Casco Antiguo de Cuenca acoge clases de yoga con música en directo para fortalecer cuerpo y mente tras el confinamiento

La profesora de yoga conquense, María Élez, está ofreciendo una conjunción de clases de esta disciplina con música en directo en la Plaza de Mangana de la capital, en pleno Casco Antiguo, con el objetivo de fortalecer el cuerpo y la mente tras el confinamiento.
Clase de yoga en el casco antiguo de Cuenca.
Clase de yoga en el casco antiguo de Cuenca.
RUBÉN MARCO/EUROPA PRESS

Según ha explicado a Europa Press, esta iniciativa -que se lleva desarrollando desde hace tres semanas- era algo que siempre le había gustado hacer, "y ahora era el momento perfecto debido a las circunstancias".

"Es una manera de poder reunirnos de una manera más cómoda", ha indicado, asegurando que esta idea le venía rondando la cabeza "desde hace" tiempo junto al músico conquense, Eduardo Martínez, quien ofrece música en directo durante la sesión utilizando el hang, un instrumento de percusión conformado por una pieza hueca de metal de forma esférica.

Élez ha reconocido que en un principio empezaron muy poquitas personas, "pero poco a poco la gente se va enterando, porque la experiencia está siendo buena y la voz se va corriendo, por lo que cada vez va acudiendo más gente".

Según las impresiones que les han trasladado, al acabar la práctica todos se sienten muy bien, mostrándose Élez encantada. "Cuando practicas yoga, sientes un antes y un después de cada sesión, y luego se nota si practicas más veces a la semana".

Entre los beneficios, la profesora destaca que uno está "como más centrado". "Es otra manera de afrontar las cosas, porque no solamente se queda en desarrollar la resistencia del cuerpo, sino que te ayuda en tu vida cotidiana a llevar las cosas de otra manera".

"Después de la sesión, el cambio es muy notable. Todos venimos de casa con nuestras preocupaciones e historias y cuando acaba la sesión es como si a uno lo hubiesen metido en la lavadora la mente, mostrando la gente mejor ánimo y más ganas de hacer cosas", ha asegurado la profesora.

También viene bien la práctica de yoga al aire libre después del confinamiento porque, a juicio de Élez, "el encierro es bastante perjudicial para la salud, porque la musculatura se acorta y como cuerpo y mente están unidos, no son cosas separadas, y se cambia el estado de ánimo al mover ambas".

"Estos ejercicios mejoran el sistema endocrino, ajustan las glándulas, e incluso se han hecho estudios científicos que dicen que se crean nuevas conexiones neuronales y se comunican mejor los hemisferios". "Se cambia mucho todo", ha asegurado.

Las sesiones, que se desarrollan cada viernes a las 20.30 horas en la Plaza de Mangana del Casco Antiguo de Cuenca son gratuitas, aunque si algún participante quiere después ofrecer "la voluntad", no habrá ningún problema por parte de la profesora, que ejerce la práctica de yoga desde hace 12 años.

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