Un equipo de científicos ha demostrado que las cucarachas tienen una estrategia de fuga para así despistar a sus posibles agresores. Según el estudio tienen una estrategia de fuga predeterminada y aleatoria, es decir, que a diferencia de los humanos que escaparían en una dirección opuesta, las cucarachas pueden elegir hasta cuatro trayectorias para su huida.

Según el equipo dirigido por Paolo Domenici, su ángulo de escapada varía entre "90, 120, 150 y 180 grados respecto a la posición de su agresor", según se puede leer en ADN.es. Es una decisión espontánea que hace que las posibilidades de supervivencia se multipliquen si sólo tomaran una única dirección.

El equipo de científicos llegó a la conclusión después de estudiar todas las vías de escape de las cucarachas que al tener tantas posibilidades de fuga complican el ataque de sus agresores. Esta investigación podría ayudar a al desarrollo "de una teoría general de cómo algunos animales recurren a la imprevisibilidad para huir de sus depredadores".