Un experto elabora un método para calcular el aforo de las playas en tiempos de coronavirus

Conseguir que las medidas de seguridad y distanciamiento social para evitar el contagio de la Covid-19 se mantengan en las playas, ahora que comienza la temporada de baño, es uno de los principales retos que se plantean este verano. Para conseguirlo, el doctor ingeniero de Caminos, Canales y Puertos y catedrático de Ingeniería de la Construcción de la Universitat Politècnica de València (UPV) Víctor Yepes ha elaborado un 'Método simplificado de cálculo del aforo de las playas en tiempos de coronavirus'.
ROBER SOLSONA...20200601......VALENCIA.....LA PLAYA DE LA MALVARROSA EN VALENCIA, DESPUÉS DE QUE VALENCIA PASE A LA FASE 2.
ROBER SOLSONA...20200601......VALENCIA.....LA PLAYA DE LA MALVARROSA EN VALENCIA, DESPUÉS DE QUE VALENCIA PASE A LA FASE 2.
ROBER SOLSONA

Según recalca el especialista, "uno de los datos más relevantes para que el uso seguro de las playas en la situación actual es la estimación del aforo máximo de una playa en función una serie de factores que deben adaptarse a las circunstancias de cada espacio y al contexto de la pandemia".

Este cálculo, advierte, no es sencillo, pues los factores que habitualmente se utilizan en los cálculos de aforos en playas se basan en aspectos relacionados con el confort y con la satisfacción del usuario. "Es la primera vez, por tanto, que se plantea un método cuyo objetivo principal sea la reducción del riesgo de contagio por coronavirus", subraya.

El cálculo debe tener en cuenta que para conocer dicho aforo son necesarios, entre otros, determinar variables que influyen en el problema, como la distancia de seguridad sanitaria, la ocupación estática segura, la ocupación dinámica segura, el porcentaje de usuarios susceptible de contagio, tipo y porcentaje de ocupación de la playa (toallas, sombrillas, toldos etc.), tamaño de las "unidades de convivencia" y zonificación de la playa por usos.

Pero también otras, como temperatura de la arena, velocidad y dirección de la brisa, carrera de marea, curva horaria de uso de la playa, curva diaria de uso de la playa, separación entre accesos a la playa, separación de pasillos intermedios en zona de reposo, rango de tiempo mínimo y máximo de disfrute de la playa, velocidad de movimiento de los bañistas en la playa y gestión de colas.

Se plantea, por tanto, "un método simplificado que depende de una serie de coeficientes correctores que deberían ajustarse estudiando casos reales en cada una de las playas", dice Yepes.

El ingeniero enfatiza que el dato del aforo es "fundamental" para las autoridades, que deben tomar decisiones respecto al control de accesos, planificación o evacuación de una playa en caso de necesidad.Además, el aforo máximo es un dato necesario en cualquier aplicación que, en tiempo real, sea capaz de comunicar a los usuarios si se ha desbordado el límite seguro de uso, agrega.

El trabajo de Yepes, consultado por Europa Press, apunta que es "un error conceptual suponer que con una ocupación de 4 m2 por persona se puede calcular el aforo de una playa, puesto que cualquier movimiento individual supone una violación de la distancia de seguridad". Por tanto, señala, el problema surge cuando las personas se encuentran con cierto movimiento.

MOVILIDAD

Para garantizar que una persona pueda moverse sin disminuir la distancia de seguridad, y partiendo de una distribución en cuadrícula se debería disminuir el número de personas en una fila y en una columna de la hipotética malla en la que quedaría dividida la playa.

En esa disposición, se podría definir una Ocupación Dinámica Segura Límite (ODSL) que se podría calcular, en una primera aproximación, de la siguiente forma: una vez se tienen los datos de las ocupaciones estáticas seguras, hay que aplicarlas a las distintas zonas de la playa, puesto que existe una distribución desigual de los usuarios.

En este sentido, se comprueba que la densidad es creciente con la proximidad al mar. Ello se debe a que la primera línea de playa es la más apetecible y que, asimismo, la zona alejada, además, es la que presenta una mayor temperatura en la arena.

El experto de la UPV pone un ejemplo: una playa de 2.500 metros de longitud y una anchura de 60 metros; se disponen accesos mediante un sistema de doble pasarela, para la separación del flujo de entrada y salida, cuyo ancho total es de 10 m; los accesos a la playa por dichas pasarelas se encuentran separados 70 m; entre ambos accesos se incluyen dos pasillos adicionales que atraviesan la zona de reposo, con una anchura de 5 metros.

Además, un 25% de la zona de reposo se destina a toldos, mientras que el resto se reparte de igual forma entre toallas y sombrillas; existe una brisa perpendicular a la playa que incrementa en un 10% la distancia de seguridad social, que se establece en 2 metros; el riesgo sanitario está controlado y se ha justificado documentalmente; la capacidad de control del municipio es alta en el control de accesos y en el desalojo eficaz, pero no se ha justificado documentalmente y se considera que los usuarios cumplen de forma satisfactoria las normas dictadas por las autoridades, tanto sanitarias como de orden público.

Con esos factores, calcular la capacidad de la playa: aforo bruto de 8.340 usuarios y aforo neto de 4.691 usuarios.

Víctor Yepes está elaborando una serie de trabajos sobre la repercusión en el espacio de la pandemia. Recientemente, en un post titulado 'Circulación peatonal en paseos marítimos y playas en tiempos de coronavirus', abogaba por acciones como circular por la derecha en paseos marítimos y playas con el objetivo de evitar los cruces y guardar la distancia de seguridad.

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